Autor Tema: La buena fuente  (Leído 4221 veces)

Desconectado Nonsei

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La buena fuente

« en: 06 de Agosto de 2010, 18:55:33 pm »
En una fecha no determinada de agosto o septiembre de 1941, cuando Estados Unidos era todavía un país neutral, el SIM (Servizio Informazioni Militare, el servicio secreto italiano) vio la oportunidad de hacerse con las claves de comunicaciones utilizadas por los agregados militares estadounidenses entre sus embajadas y Washington, conocidas como Black Code (“Código Negro”). Con la colaboración de dos empleados italianos de la embajada estadounidense en Roma, el SIM consiguió una copia de la llave de la caja fuerte del agregado militar, Norman Fiske. Con la llave en su poder, una noche dos carabineros de la “Sección P” del SIM entraron en la embajada, de nuevo con la ayuda de los dos empleados italianos que les facilitaron el acceso, y se llevaron el libro de códigos de la caja fuerte de Fiske. Después de fotografiarlo lo devolvieron a la caja esa misma noche, antes de que alguien pudiese echarlo en falta.

Cuando Estados Unidos entró en la guerra el robo del libro de códigos se convirtió en un inesperado regalo que daba acceso a los servicios de inteligencia italianos a las comunicaciones más secretas del enemigo. Los italianos se encontraron con un instrumento que podía ser decisivo para el desarrollo de las operaciones militares si encontraban alguna fuente que utilizase las comunicaciones diplomáticas para transmitir informaciones de gran valor estratégico. Y eso fue lo que ocurrió. Poco tiempo después de la entrada de los estadounidenses en la guerra el coronel Frank Bonner Fellers, un graduado en West Point íntimo amigo del general MacArthur, fue destinado a El Cairo como agregado militar, con la función de servir de oficial de enlace con el ejército británico. Los estadounidenses no cambiaron sus códigos diplomáticos después de su entrada en el conflicto, por lo que Fellers enviaba sus informes a Washington codificados con las claves capturadas meses antes por los servicios secretos italianos.

Fellers comenzó a enviar regularmente al Departamento de Guerra en Washington informes detallados sobre la situación de las fuerzas británicas en Egipto. El agregado militar informaba de todo: desde la composición y los movimientos delas unidades militares hasta la moral de los combatientes y la población civil. Los mensajes de Fellers eran fácilmente reconocibles por el encabezamiento y la firma, ya que el oficial los mandaba siempre a MILID WASH (Military Intelligence Division, Washington) o AGWAR WASH (Adjutant General, War Department, Washington) y estaban siempre firmados con FELLERS. El SIM interceptaba esos informes y los descodificaba, convirtiendo a Fellers en una valiosísima (e involuntaria) fuente de información para las fuerzas del Eje en el norte de África. El SIM, aunque no compartía con los alemanes el origen de la información, les pasaba regularmente las transcripciones de los informes descodificados. Los informes eran enviados finalmente a Rommel, que se refería a ellos como "die gute Quelle" ("la buena fuente"), como muestra del valor que les daba.

El envío de los informes comenzó en enero de 1942, coincidiendo con el inicio de la ofensiva de Rommel que expulsó a los británicos de Cirenaica. Rommel pudo disponer de información de primera mano sobre la situación y la fuerza real de las unidades blindadas británicas o de su fuerza aérea. En los meses siguientes recibió muchas otras informaciones que resultaron de gran utilidad para el Eje en África.

Posiblemente el mensaje interceptado más importante fue el que puso sobre aviso a las fuerzas del Eje sobre las operaciones Vigorous y Harpoon, dos convoyes con destino a Malta enviados desde Gibraltar y Alejandría, respectivamente, entre el 14 y el 16 de junio de 1942. En apoyo al envío de los convoyes, previamente se ejecutarían operaciones de comandos contra aeródromos del Eje en el norte de África y un ataque aeronaval contra la flota italiana en Tarento. El ataque a Tarento fue un éxito relativo. Siete de los doce Beaufort armados con torpedos que participaban en él fueron derribados por los cazas italianos antes de que pudiesen establecer contacto con los buques enemigos, pero los torpederos supervivientes lograron hundir al crucero Trento y dañar gravemente al acorazado Littorio. Las incursiones contra los aeródromos fracasaron totalmente, después de que Fellers revelase involuntariamente al enemigo los planes británicos, lo que permitió que los días posteriores los aviones del Eje pudiesen lanzar continuos ataques contra los convoyes aliados. El convoy de Gibraltar se vio obligado a retirarse, del de Alejandría tan sólo llegaron a Malta dos mercantes de un grupo de seis. El coste total de ambas operaciones para la Royal Navy y la RAF fue de un acorazado, cinco destructores, dos dragaminas, seis buques mercantes y más de veinte aviones. La desesperada situación de Malta se agravó, la isla se quedó sin ninguna capacidad ofensiva y parecía condenada a la inanición.

Poco tiempo después Fellers pudo “ayudar” involuntariamente a Malta cuando en uno de sus informes describía la gravísima situación de las tropas británicas en Egipto. Comunicaba a Washington que los británicos habían sido totalmente derrotados y que Rommel tenía en sus manos la conquista de El Cairo y el delta del Nilo. El informe pudo influir en la decisión de Hitler de apoyar la ofensiva de Rommel y suspender la Operación Hércules, el asalto aerotransportado a Malta, que ya no consideraba necesario.

Los informes de Fellers eran entregados a los alemanes y enviados al Afrika Korps codificados con las claves alemanas, que los británicos llevaban tiempo descifrando. Los servicios de inteligencia británicos descubrieron los informes y dedujeron que estaban hechos por algún militar estadounidense en Egipto. Avisaron a Washington de que sus comunicaciones no eran seguras porque estaban interceptando mensajes suyos enviados por los alemanes, y los estadounidenses inmediatamente cambiaron sus claves. Eso ocurrió el 26 de junio de 1942. Desde ese momento Rommel se quedó sin “la buena fuente”.  El 10 de julio, los aliados consiguieron confirmar sus sospechas cuando el batallón de transmisiones 621º del Afrika Korps fue capturado por los ingleses sin haber tenido tiempo de destruir sus documentos, entre los que se encontraron las transcripciones de varios mensajes de Fellers. La captura del batallón de transmisiones 621º fue otro revés para Rommel. Su eficaz sistema de escuchas de las radiocomunicaciones británicas era la otra gran fuente de inteligencia de la que disponía, y había perdido ambas en un plazo de dos semanas y en el peor momento posible, en el punto decisivo de su ofensiva. Entre sus fuerzas y El Cairo o Alejandría tan sólo se interponía una última línea defensiva, en torno a El Alamein. Pero desde ese momento iba a tener que tomar sus decisiones sin ningún conocimiento sobre las fuerzas y las intenciones del enemigo.

Poco tiempo después Fellers fue trasladado a Estados Unidos y dejó El Cairo. Alguien podría pensar que se trataba de un castigo, pero lo cierto es que no era culpa suya que las claves que le ordenaban utilizar no fuesen seguras. Así, unos meses después el coronel Fellers fue condecorado con la Medalla de Servicios Distinguidos por su buen trabajo como agregado militar en El Cairo, citando que “sus informes al Departamento de Guerra han sido modelos de claridad y precisión”. Posiblemente Rommel le habría condecorado por el mismo motivo si hubiese tenido ocasión.





Fuentes:
Jon Latimer: El Alamein
http://www.historynet.com/intercepted-communications-for-field-marshal-erwin-rommel.htm
http://it.wikipedia.org/wiki/Furto_del_Black_Code
http://www.cripto.es/enigma/boletin_enigma_55.txt
« última modificación: 07 de Agosto de 2010, 17:25:25 pm por Nonsei »

Desconectado pio-3

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Re: La buena fuente

« Respuesta #1 en: 06 de Agosto de 2010, 21:57:34 pm »
Muy buen relato Nonsei  #@5.

No se le puede culpar de nada al coronel Fellers el solo cumplia con su deber, esto demuestra hasta que punto la imformación es poder.




        Saludos

Desconectado Eversti

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Re: La buena fuente

« Respuesta #2 en: 07 de Agosto de 2010, 17:04:03 pm »

No se le puede culpar de nada al coronel Fellers el solo cumplia con su deber, esto demuestra hasta que punto la imformación es poder.

Pues yo creo que si, es lo que se suele denominar bocachancla, pero mediante informes escritos, que es peor porque asi nunca puede decir "no, no, yo no dije eso...".

Daba en sus informes un exceso de datos que ponian gravemente en peligro a los ingleses si las comunicaciones eran interceptadas....(como se vio que eran). O puede que supiera que eran interceptadas.... es solo una suposicion, ¿alguien miro sus cuentas bancarias? En esa epoca los americanos tenian descifrados algunos de los codigos de los japoneses, porque no pensar que los propios tambien podian estar descifrados.

Es decir, que estamos ante dos supuestos, espia o bocachancla. No se cual es peor.

Pd: siento no poner acentos, pero no me funciona bien el ordenador.

Desconectado Nonsei

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Re: La buena fuente

« Respuesta #3 en: 07 de Agosto de 2010, 17:23:40 pm »
Estoy seguro de que ni Fellers ni sus superiores en el Departamento de Defensa conocían los avances aliados en criptografía. Ni sabían ni se podían imaginar que sus propios servicios de inteligencia descifraban las claves japonesas ni que los británicos descifraban las alemanas. Fueron dos de los secretos mejor guardados de la guerra. Así que Fellers estaba en la misma situación que los militares alemanes que utilizaban la Enigma o los diplomáticos japoneses que usaban el Código Púrpura. Si utilizaban claves que se consideraban seguras no hay motivo para pensar que todos ellos fuesen espías ni para culparles de que sus comunicaciones fuesen descifradas por el enemigo. Lo mismo se puede decir de Fellers.

Desconectado josmar

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Re: La buena fuente

« Respuesta #4 en: 07 de Agosto de 2010, 17:42:13 pm »
Un episodio más de la "otra" guerra que no se mantenía en los campos de batalla....
Un trabajo interesante.... #@5 #@5


Desconectado TITUS20050

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Re: La buena fuente

« Respuesta #5 en: 09 de Agosto de 2010, 02:03:37 am »
Un articulo muy interesante donde se compaginan la habilidad para adquirir la informacioon de claves por parte de los Italianos ,la confianza en sus claves diplomaticas por parte de los Americano y, la suerte que les permitio interceptar una comunicacion con un mensaje de Fellers, esto es muy parecido a lo que les sucedio a los britanicos con la Opercion Cicero que permitio a los Alemanes hacerse de informacion valiosa de primera mano provista por el mayordomo del embajador britanico en Egipto

Desconectado josmar

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Re: La buena fuente

« Respuesta #6 en: 09 de Agosto de 2010, 17:14:45 pm »
, esto es muy parecido a lo que les sucedio a los britanicos con la Opercion Cicero que permitio a los Alemanes hacerse de informacion valiosa de primera mano provista por el mayordomo del embajador britanico en Egipto

y que dió lugar a una pelicula muy lograda sobre esos hechos... #@5


 

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