Operación Pastorius

Nonsei

13-02-2007

Tras la declaración de guerra alemana a los Estados Unidos, el Abwehr comenzó a idear un ambicioso plan para introducir saboteadores en territorio norteamericano con la misión de atacar objetivos clave de la producción industrial estadounidense. Al plan se le dio el nombre de Operación Pastorius (Daniel Pastorius fue el líder del primer grupo de emigrantes alemanes que llegaron al Nuevo Mundo), y a su frente el Abwehr colocó al teniente Walter Kappe, un oficial que había trabajado durante los doce años anteriores en la organización de grupos nazis en varias ciudades estadounidenses, como Chicago y Nueva York. Durante el invierno de 1941/42 Kappe se dedicó a reclutar agentes: tenían que ser alemanes que hubiesen vivido y trabajado en los Estados Unidos, con conocimiento suficiente de la lengua y las costumbres del país como para poder pasar inadvertidos. Después de una cuidadosa selección, el 10 de abril había reunido a un grupo de hombres en una finca a las afueras de Berlín, donde comenzó su trabajo de entrenamiento. Fue un adiestramiento intensivo en manejo de explosivos y acciones de sabotaje, que terminó el 29 de abril con la selección definitiva de los ocho hombres que iban a participar en la misión. Divididos en dos grupos de cuatro, se dio a cada uno de ellos una lista de objetivos predeterminados (varias fábricas de aluminio, la voladura de las esclusas del río Ohio, o la red de abastecimiento de agua de Nueva York, por ejemplo), aunque se les indicó que podían actuar por su cuenta atacando otros objetivos alternativos.

Kappe confiaba en que sus hombres contarían con la ayuda de la comunidad germano-americana, e insistió en la necesidad de reclutar nuevos saboteadores en Estados Unidos para aumentar el número y la magnitud de los ataques. También pensaba trasladarse a los Estados Unidos y dirigir la red desde el terreno en cuanto los dos grupos iniciales la hubiesen preparado.

El 28 de mayo de 1942 los grupos 1 y 2 partieron a bordo de los submarinos U-202 y U-201, respectivamente, de la base de Lorient. El grupo 1 desembarcó en el pequeño pueblo de Amagansett, en Long Island, el 14 de junio. Tuvieron la mala suerte de ser descubiertos por un vigilante. Después de intentar convencerle inútilmente de que eran pescadores que se habían perdido en la niebla, decidieron sobornarle. El vigilante cogió el dinero que le ofrecían (260 dólares) y se marchó de la playa, pero inmediatamente avisó a la policía. Los saboteadores, creyendo que el soborno había dado resultado, enterraron en la playa los explosivos que traían y se alejaron rápidamente. La policía no llegó a tiempo para capturarlos, pero el FBI sólo tuvo que poner el lugar en vigilancia y esperar a que volviera a por los explosivos. El grupo 2 desembarcó sin contratiempos el día 17 en la playa de Ponte Vedra, cerca de Jacksonville, y se dirigieron, según tenían convenido, dos hombres a Cincinnati y otros dos a Chicago.

En Nueva York, dos de los componentes del grupo 1, llamados Dasch y Burger, nerviosos por el encuentro con el guardia en la playa, decidieron entregarse y delatar a sus compañeros. El 19 de junio, tras concertar una cita por teléfono, Dasch viajó en tren a Washington y se entregó en la sede del FBI. El resto del grupo 1 fue detenido en Nueva York. El grupo 2 pudo ser detenido también porque a uno de sus componentes se le ocurrió irse a vivir a casa de sus padres en Chicago. Antes de terminar el mes todos ellos fueron localizados y capturados.

En un juicio militar los ocho encausados fueron declarados culpables de sabotaje. Dasch fue condenado a 30 años de cárcel, Burger a cadena perpetua, los demás a morir en la silla eléctrica. Las sentencias se ejecutaron ese mismo día. El juicio había sido secreto, pero las sentencias y las condenas se hicieron públicas y se les dio mucha publicidad en la prensa. Se trataba de enviar el mensaje a los alemanes de que era inútil que se molestasen en volverlo a intentar. Y no lo hicieron. Los grupos 1 y 2 iban a ser sólo la avanzadilla, pero a causa de su fracaso la Operación Pastorius no siguió adelante, y no hubo más intentos alemanes de introducir saboteadores en territorio norteamericano.

En abril de 1948 Dasch y Burger fueron indultados por el presidente Truman, y regresaron a Alemania.

V. Wobst

17-02-2007

interesante historia... aunque hay que ver que los saboteadores actuaron bastante ingenuamente, no?

Nonsei

19-02-2007

Los saboteadores basaron su defensa en el juicio en que habían aceptado participar en la Operación Pastorius sólo para salir de Alemania y regresar a Estados Unidos, y que su intención nunca fue cometer actos de sabotaje. Lo cierto es que varios eran militantes nazis (uno de ellos Ernest Burger, uno de los dos que se entregaron) y que en el proceso de selección el Abwehr tuvo en cuenta los antecedentes políticos. No eran profesionales, su entrenamiento había durado apenas un mes, la operación había sido mal preparada, con demasiadas prisas, y ellos se dieron cuenta. Cuando antes de su partida les dieron dinero para financiar la operación, se llevaron la sorpresa de que les estaban entregando dólares que hacía una década que estaban fuera de circulación. Son detalles que te hacen desconfiar de tus superiores y dudar de la misión que te han ordenado.

Nonsei

18-05-2007

Si a alguien le interesa, la transcripción del juicio a los saboteadores. En inglés, claro.

http://www.soc.umn.edu/~samaha/nazi_saboteurs/indexnazi.htm

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