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MALTA

Iniciado por josmar, 30 de Diciembre de 2020, 18:45:11 pm

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josmar



                                     

                 MALTA.

           
            El archipiélago de Malta fue cedido a perpetuidad por el Rey Carlos I de España a la
        Orden de los Caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén, en 1530, siendo el pago del arriendo la
        entrega de un halcón al año.

            Cuando en 1798, Napoleón Bonaparte se dirigía con sus tropas hacia Egipto, solicitó permiso
        para atracar en Malta, que le fue concedido. Desembarcaron las tropas, y procedieron a ocupar
        fortificaciones, baterías y todo punto de interés militar, ante la sorpresa de los Caballeros
        Hospitalarios, que no opusieron ninguna resistencia. Napoleón conocía la promesa de la Orden al Papa
        Clemente VII, de que nunca tomarían las armas contra un Príncipe cristiano......

            Al culminarse la total ocupación de las islas, ( Malta, Comino, Gozo, Cominotto, Saint Paul,
        Filfa
,...y los islotes deshabitados...) por parte de la tropas francesas,  el comportamiento de las
        mismas con la población fue claramente impopular, comenzaron las fricciones con los malteses, que
        fueron creciendo en intensidad, hasta el extremo de que los franceses se tuvieron que acoger a la
        protección de las fortificaciones.

            Los habitantes de Malta, pidieron ayuda para expulsar a los franceses, la que les fue concedida por
        Inglaterra y por el Reino de Nápoles-Sicilia, produciéndose la rendición francesa y la retirada
        de sus tropas, en el año 1800.

            Tras la marcha de las tropas francesas, no se produjo la de las tropas inglesas, que aprovecharon
        la convulsión existente en toda Europa, causada por las guerras que unos y otros mantenían contra ó con
        Napoleón, para convertir a Malta en protectorado, e instalar una base naval y otra
        comercial.
 
            El Reino de Nápoles-Sicilia presentó su reclamación ante los representantes de la Sexta
        Coalición, que no se reunieron hasta 1814, en lo que se llamó Tratado de Paris de dicha
        fecha. Uno de los acuerdos tomados, concernía al archipiélago de Malta, para el que se disponía su
        devolución al Reino de Nápoles-Sicilia.

            Dicho acuerdo no fue aceptado por Gran Bretaña, que lo recurrió ante el Congreso que iba a
        tener lugar en Viena en 1815, y en el dieron la razón a los ingleses, pasando Malta y sus
        islas a ser consideradas colonia Británica, lo que llevó consigo el que ya, abiertamente, se
        incrementase la presencia de unidades navales (se instaló el Cuartel General de la Flota, con todo lo
        que con ello conllevaba....) y se ampliara el área comercial... Su situación, a medio camino entre
        Gibraltar y Egipto, en poder inglés, lo transformó en una escala ideal en la ruta de la metrópoli a
        estos sitios, por lo que allí repostaban carbón y víveres los cargueros de las compañías mercantiles en
        sus largas travesías.

            En lo que se refiere a los habitantes de la isla, hay que tener en cuenta, que no solo por la
        vinculación con la Corona de Nápoles-Sicilia, sino también porque, dada la proximidad de la vecina
        Sicilia, y a través de esta el acceso a la península, la vinculación social, cultural y mercantil o
        económica, siempre había girado en el entorno de los cercanos  Estados italianos. No en vano, en las
        islas del archipiélago, aparte del maltés, la lengua oficial era la italiana...lo cual no era visto con
        buenos ojos por los británicos.
 
            En el último tercio del siglo XIX , Malta fue teatro de un proceso de "anglicanización" por
        parte de las autoridades británicas, por lo que destacó por contraste, la tentativa política de unir
        Malta al nuevo Estado naciente en la Península, el Reino de Italia.
 
             La economía giraba en torno a los puertos, y en ellos, la principal fuente de ingresos procedía de
        los movimientos de la Flota, y si estos estaban motivados por confrontaciones militares en los que
        estuviera involucrado el Imperio Ingles, como lo fueron la ayuda a las fuerzas griegas, en su lucha por
        la independencia, (de 1821 a 1830), la guerra de Crimea, (de 1853 a 1856), y en otro orden de cosas,
        los preparativos y trabajos de construcción del Canal de Suez, (de 1859 a 1869) hicieron que los
        movimientos, y con ellos los ingresos, alcanzaran niveles nunca conocidos. Los ingresos producidos por
        la base comercial, eran mucho más modestos, pero no por ello dejaban de ser interesantes.

            La prosperidad de los muelles generó empleo, fomentó la artesanía, el comercio, la banca ... Pero
        este progreso material carecía de contrapartida política, pues al ser colonia, era un gobernador
        militar el que regía las islas. La administración británica fue admitiendo paulatinamente en su seno a
        miembros malteses, primero a través de un Consejo de Gobierno y, desde mediados del siglo XIX, de
        representantes electos que serían la mayoría a finales de esa centuria.

            Sin embargo, desde la unificación de Italia se habían levantado voces a favor de la anexión a este
        país vecino. Pero este clamor, oído tanto en el archipiélago como en la bota, se acalló como
        consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Durante el conflicto, ingleses e italianos
        combatieron juntos, colaborando Malta acogiendo  heridos -de acuerdo con una antigua tradición de los
        Caballeros Hospitalarios-.Fue tal la cantidad, que Malta era conocida como la "enfermera del
        Mediterráneo".

            No obstante, la posición pro-peninsular volvió a estallar acabada la guerra. Ahora con más
        virulencia, puesto que las autoridades anglosajonas, al reprimir una protesta sobre el precio excesivo
        del pan, mataron a cuatro isleños. Aquella jornada -recordada por su fecha en italiano, el Sette
        Giugno- intensificó el sentimiento antibritánico y se sumó al auge irredentista en Italia,
        azuzado por D'Annunzio, Mussolini y el fascismo en ciernes.

            Londres, para serenar los ánimos, movió ficha; Sir Filippo Sciberras convocó a la
        Asamblea Nacional, en 1921, donde se otorgó el autogobierno, bajo control británico. Ello condujo a una
        mayor autonomía para los lugareños durante la década de 1920.  Malta obtuvo un parlamento bicameral con
        un Senado (más tarde abolido en 1949) y una Asamblea Legislativa elegida. Y Joseph Howard fue
        nombrado primer ministro.


             Pero el malestar continuó. Hacía tiempo que miles de malteses emigraban debido a una crisis
        económica producida, entre otras cosas, por el mayor uso del petróleo como combustible en los buques,
        frente al uso del carbón, ya que al tener mayor autonomía, fueron haciendo innecesarias las escalas en
        las islas. De poco sirvió reconvertir los astilleros hacia la construcción naval civil. Eco de los
        problemas sociales, la atmósfera política se crispó aún más, hasta el punto de que la carta magna fue
        suspendida, reinstaurada y luego revocada otra vez en los años treinta.

            Otros dos acontecimientos terminaron de tensar la relación con la metrópoli durante aquella década.
 
            En primer lugar, la Royal Navy trasladó la Flota del Mediterráneo a Alejandría, lo
        que perjudicó aún más a la maltrecha economía del archipiélago. En segundo lugar, en 1936, se
        prohibió el italiano como lengua cooficial.

            Esto no gustó precisamente a los malteses irredentistas, pero fue una respuesta previsible al
        expansionismo de Mussolini, un peligro cada día más cercano, y cuya procedencia tenía un doble
        camino, por el norte, por Sicilia, y por el sur, por Libia.

            Pero aún hubo otra actuación negativa importante, por lo simbólica: en octubre de 1939, el Mando
        de la Flota también fue trasladado a Alejandria...


            Y es que, en los despachos de Londres, ante los negros nubarrones bélicos que se cernían sobre
        Europa, la consideración sobre Malta, es que era indefendible.......



                                                                                       CONTINUA.-
 

josmar

31 de Enero de 2021, 11:39:43 am #1 Ultima modificación: 31 de Enero de 2021, 11:41:43 am por josmar
ITALIA


              Italia es otra de las partes integrantes del relato que estamos desarrollando,
          por ello, y en aras a una mejor comprensión, comenzaremos con una muy breve reseña histórica, que
          aunque breve, nos permitirá, un seguimiento de los hechos, evitándonos de esta manera, a posteriori,
          los incómodos...¿¿...por qué....??

              Italia, a diferencia de otros Estados como Francia o Gran Bretaña, ha
          estado dividida durante siglos en toda una serie de pequeños Estados. Tras la revolución francesa y
          la intervención de Napoleón, en Italia nacieron cuatro repúblicas: la Cisalpina, la
          Liguria, la Romana y la Napoletana.

              El nacimiento de estas repúblicas había llevado al derrocamiento de los reyes y a la reducción
          del poder de los nobles y de la Iglesia. Por esta causa, amplios estratos de la burguesía italiana
          tuvieron ocasión de participar en los gobiernos de los estados italianos, al mismo tiempo
          republicanas y estados satélites del Imperio francés, y que motiva el primer paso de la idea
          del "Risorgimento".

              Aunque no existe un consenso unánime entre los historiadores, la mayoría de ellos tiende a
          establecer el inicio del Risorgimento, como movimiento, inmediatamente después del fin del
          dominio napoleónico y el Congreso de Viena en 1815 , en aras del resurgir de una Italia
          unida
, no solo por una identidad cultural, sino también con unos sentimientos específicamente
          italianos.

              En ese momento, la península itálica estaba compuesta por varios estados, entre los que
          destacaremos por ser los más importantes, el reino Lombardo-Véneto, bajo el dominio austríaco;
          los Estados Pontificios; el reino de Piamonte y Cerdeña; el reino de las Dos
          Sicilias
, el Gran Ducado de Toscana...entre otros), lo que respondía más a una concepción
          feudal del territorio que a un proyecto de estado liberal burgués.

              Con la caída  del dominio napoleónico, las naciones vencedoras (Austria, Inglaterra, Prusia y
          Rusia
) se reunieron en Viena en el Congreso (1814-1815) para retornar al mapa de la
          Europa anterior a la Revolución y a Napoleón, así como intentar restaurar los
          sistemas políticos y legales vigentes en dicho momento. Al amparo de estos hechos,  los gobernantes
          repuestos,  pretendieron implantar una renovada deriva autoritaria , lo que suscitó protestas de los
          seguidores del movimiento Risorgimento, así como manifestaciones populares. Ante la reacción
          de las autoridades,  muchos italianos optaron por reunirse en sociedades secretas, como la
          Carboneria (años 20 y 30) o Giovine Italia, fundada por Mazzini en 1831.

              Fue un periodo complicado... insurrecciones...enfrentamientos...luchas... Entre 1821 y 1849, hubo varios
          intentos de unificación, que fueron aplastados principalmente por el gobierno austríaco y sus
          aliados.

              El hábil político  Conde de Cavour, ministro del Reino de Cerdeña, logró interesar
          al emperador francés Napoleón III en la unificación territorial de la península, que consistía
          en expulsar a los austríacos del norte y crear una confederación italiana.

              A pesar de la derrota del imperio austríaco por el ejército francés y sardo-piamontés, el
          acuerdo no se cumplió íntegramente, por el temor de Napoleón III (que mantenía un Pacto de
          Defensa
con los Estados Pontificios ) a la desaprobación de los católicos franceses, al
          afectar a la ocupación de territorios del Papa. Solo la Lombardía, conquistada por los
          franceses y sardo-piamonteses, fue anexionada al Reino de Cerdeña. Además, durante la guerra
          estallaron insurrecciones en los ducados del norte, que pidieron y obtuvieron la anexión a
          Piamonte-Cerdeña, con lo cual se cumplió la primera fase de la unificación.
             

                                         

                                                Victor Manuel II Rey de Cerdeña.


              En la segunda fase se logró la unión del sur cuando Garibaldi, inconforme con el tratado
          entre Cavour y Napoleón, se dirigió a Sicilia con los camisas rojas,
          conquistándola y negándose a entregarla a los piamonteses; desde allí ocupó Calabria y
          conquistó Nápoles. En 1860 las tropas piamontesas llegaron a la frontera napolitana.
          Garibaldi, que buscaba la unidad italiana, entregó los territorios conquistados a Víctor
          Manuel II
. Mediante plebiscitos, Nápoles, Sicilia y la mayor parte de los Estados
          Pontificios
se unieron al Reino de Cerdeña, gobernado por Víctor Manuel II, que se
          convirtió, el 17 de Marzo de 1861, en soberano del nuevo estado, con la proclamación del
          Reino de Italia, que era de jure, una monarquía constitucional, según la letra
          del Estatuto Albertino de 1848.

              El Reino de Italia en su nacimiento, estaba formado por 11 compartimentos territoriales,
          59 provincias, 193 distritos y 7720 municipios.
[
              La situación  que se presentaba era complicada, y la labor a desarrollar ingente... sin contar que
          las arcas estatales estaban vacías por los gastos de guerra, por lo que, prácticamente se carecía de
          recursos, ... la creación de una moneda única para toda la península... y, más en general  ,  ......... los
          problemas de manejo de  las tierras adquiridas....... Dificultades a las que se sumaron otras d
          deficiencias estructurales  , ..... como el analfabetismo .... la pobreza generalizada,..... , y una
          importante carencia de infraestructuras.....

              Todo ello conllevo a la creación de nuevos impuestos, que causaron gran descontento popular.

              Entre los temas que ocuparon un lugar central en los primeros años después de la unificación de
          Italia, fueron la desastrosa situación económica de la zona  Sur y el bandidaje, que había
          surgido con posterioridad a la unificación.

              Otro elemento de fragilidad para el recién nacido reino italiano fue la hostilidad de la
          Iglesia católica y del clero hacia él, ante las manifestaciones de incorporación de los
          territorios papales, y que Roma fuera la capital de la nueva Italia.  especialmente
          después del nacimiento de la " cuestión romana ".

                                       

                                                    Papa Pio IX


              Después del año 1861, los Estados Pontificios, habían quedado reducidos al
          Lacio, por lo que Victor Manuel II, intentó en varias ocasiones convencer a Pio
          IX
de la conveniencia de que el territorio del Lacio, y su capital Roma se
          integrara en el nuevo estado nacional, a lo que el Papa se oponía, sabiendo que contaba con el
          apoyo de su protector Napoleón III, con el que Victor Manuel II, no quería enemistarse. 

              El 19 de julio de 1870, comenzó la guerra franco-prusiana, y el 2 de septiembre,
          tras la derrota del ejército francés en la batalla de Sedan, Napoleón III fue depuesto.
          Cayó el Imperio, se proclamó de nuevo la República francesa y Roma quedó sin
          defensa.

              Italia fue aliada de Prusia en esta contienda, por lo que contó con el beneplácito
          del Canciller de Alemania Otto von Bismarck para actuar libremente contra las
          posesiones del pontífice pro-francés Pío IX.
 
              En la mañana del 20 de sepbre de 1870,  tropas bersaglieri italianas, mandadas por el
          general Raffaele Cadorna, se presentan ante las muralla de Roma, donde algunas tropas
          de voluntarios católicos constituían la última defensa de la ciudad. El Papa había ordenado
          una "resistencia simbólica" de las tropas, que debía cesar "al primer golpe de cañón" y
          que, sin embargo, se produjo  cuatro horas después de que los cañones hubieran abierto el fuego, y
          solo cuando una parte de las murallas de cerca de la Puerta Pía se derrumbó.

              Pocas horas después el general Hermann Kanzler, jefe del Estado Mayor pontificio,
          declaró la rendición de la ciudad, quedando anexionado el Estado Pontificio al Reino de
          Italia.

              El 3 de febrero de 1871 la Ciudad Eterna fue nombrada capital del Reino de Italia, poniendo
          así fin al largo proceso de unificación.



                             

                                                Evolución de la Unificación de Italia.


              El objetivo final para alcanzar la legitimidad del Reino de Italia como proyecto
          unitario, era el trasladar la Capitalidad a Roma, y el objetivo se había logrado...



                                                                                                                                                                       
                                                                              Continua.

   

Matías.

Muy interesante lectura Josmar. No esperaba encontrarme con la historia de la unificación Italiana en este post, pero fue una grata sorpresa.
Muy buena capacidad de resumen! Siempre me sorprende lo joven que es Italia como país frente a otras naciones.

josmar


   Gracias Matias. Los comentarios siempre son bienvenidos, y en este caso más.....
   Y si, me gusta hacer una pequeña introducción antes de pasar al detalle.......( Cachis, con los
   emoticonos......)