Autor Tema: Japón: La alimentación del soldado japonés en combate  (Leído 2504 veces)

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #15 en: 20 de Marzo de 2017, 05:47:55 am »
 #@7 #@7 #@7

1 lata (142 gr. o 198 gr.) de pescado y huevo o carne de cerdo o  jamón y huevo, o de hígado picado y bacon, 4 posibilidades con productos cárnicos integrados a los 4 menús. 
1 Lata (284 gr. a 397 gr.) de cualquiera de conservas de carne de vaca,  guiso de carne y riñones vacuno, estofado con salsa, jamón picado y carne de vacuno (Spam en latas redondas)
1 Lata conteniendo los siguientes alimentos:  Avena comprimida en 2 rollos o cubos de avena producidos en Canadá.  Galletas (sustituto del pan), Chocolate para altas temperatura en  distintos sabores.
1 Caja de Leche en polvo o 1 tubo de leche condensada azucarada. Bloques de Té y azúcar o tabletas de te comprimidas (Según la opinión de los soldados su sabor y aroma era a calcetines viejos). Tabletas de sal. Tabletas de vitamina en comprimidos masticables de diferentes sabores. Caramelos en cantidad no establecida porque se empleaban para rellenar los huecos de las latas. 
Jalea prensada en envases de celofán. Queso en lata o tubo. Azúcar en cubos o paquetes Sal en caja. Goma de mascar. Tabletas efervescentes vitaminizadas. Limón cristalizado para preparar bebida. Cerillas .Papel higiénico. Lata de 20 cigarrillos.

Ahora si el tema de los abastecimientos de vuelve algo mas cercano Interesantisimo.  Asumo que poder hacerse una idea, una imagen mental de lo que el soldado comía abre una ventana a su mundo cotidiano. Este tipo de cosas un verdadero interesado en  la SGM las olfatea  a kms....   

Me pregunto cuantas toneladas de comida diaria consume un grupo de ejercitos ... y como se hace para llevarlos AHI, donde el soldado esta en combate-  Tambien llama la atencion que los soldados podian tener en sus manos productos de dos o tres paises en su ración en una epoca donde el libre comercio no existia de manera globalizada


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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #16 en: 20 de Marzo de 2017, 21:04:31 pm »
Lenz, la logistica relacionada a la alimentacion era un tema que, durante la totalidad de la guera y aun  despues durante la ocupacion de los paises vencidos ,constituyo un problema de dificil resolucion, ya sea por la falta del alimento para los combatientes en la retaguardia y en el frente , como por la abundancia del mismo pero con una terrible falta de medios para su distribucion.
Hace algunos años escribi en este foro un pequeño articulo sobre la logistica del ejercito frances en la 1a guerra y sus consecuencia para los combatientes y, en el se puede apreciar la precaria solucion que encontraron los franceses utilizando el ferrocarril como medio primario de distribucion.
Con respecto a los productos de consumo de los ejercitos combatientes, en el caso por ejemplo de los ingleses y rusos , ambos consumieron a partir de 1942 carne enlatada Argentina, brasilera y australiana, los mismo que chocolates y caramelos americanos y brasileros , pues era evidente que a medida que las lineas de abastecimiento en los diversos oceanos, se pudo incorporar mejores alimentos provenientes de paisas no beligerantes.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #17 en: 21 de Marzo de 2017, 12:46:56 pm »

   Unas matizaciones interesantes, Titus, sobre un tema, que tal como se va desarrollando muestra unas complejidades que van "in crescendo"... #@5


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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #18 en: 24 de Marzo de 2017, 14:33:02 pm »
LA ALIMENTACIÓN DE SOLDADO RUSO

Los soldados del ejército ruso en sus buenos tiempos solían desayunar y cenar con comidas calientes provistas por las cocinas de campaña, pero el panorama cambió radicalmente cuando entró en conflicto con Alemania ya que hasta ese momento era habitual encontrar entre sus raciones un tipo de sopa a base de col llamado Shchi o  Kasha, preparada con trigo sarraceno, cebollas y setas e incluyendo como suplementos, macarrones, pescado salado, té, sal, manteca o grasa de cerdo y hortalizas.

Más tarde, cuando comenzaron a recibir ayuda de los Estados Unidos, el enlatado se convirtió en una fuente común de carne.
Las dificultades en  el suministro de alimentos para la población civil y militar rusa lo venían arrastrando desde hacía casi una década a pesar de que el ejército tenía regulada la distribución de las raciones para los soldados, calidad de los comestibles y tipos de raciones de reserva que debían ser empleadas en cada situación.

Un ejemplo de esto se puede encontrar en un manual del ejército de los EE.UU. sobre las fuerzas militares de la URSS, donde se enumeran las raciones de la manera siguiente:
Pan gris y negro (centeno): (56 gr.) en invierno; (50 gr.) en  verano. Harina  de trigo: (18 gr.), Cereales: (140 gr.), Macarrones o pasta al huevo: (140 gr.). Pasta de tomate: (6 gr.)
Carne fresca o en conserva: (148 gr.). Pescado fresco o en conserva:( 100 gr.). Harina de soja: (15 gr.)Grasa de cerdo o pollo: (28 gr.). Aceite vegetal: (20 gr.). Azúcar: (34 gr.). Té: (0.99 gr.).Sal: (30 gr.).Vegetales: (360 gr.). Especias: (0.28 gr.).Tabaco: (20 gr.).

La ración de emergencia consistía en:
Galletas: (500 gr.).Comida concentrada como sopas o galletas enriquecidas: (80 gr.).Comida concentrada: (200 gr.). Salchichas ahumadas. (100 gr.).Azúcar: (34 gr.). Té: (2 gr.). Sal: (10 gr.).

Soldados rusos comiendo durante un combate.

                                         

 Al principio de la operación Barbarosa, los soldados rusos recibían su alimento en forma regular o provista por los partisanos que operaban detrás de las líneas alemanas. Durante el período 1941-1942, Rusia no recibió ayuda de sus aliados ya que Francia había sido ocupada y los ingleses estaban sometidos a un intenso bloqueo por parte de la marina de guerra alemana, en particular por los denominados “lobos grises”, grupos de submarinos cuya misión consistía en torpedear cualquier barco destinado al transporte de pertrechos de guerra y provisiones hacia Inglaterra y los países de la Commonwealth.

Como  los canales de aprovisionamiento rusos eran casi inexistentes, en esas condiciones se hizo muy difícil conseguir alimentos y si bien desde junio a septiembre de 1941 hubo un acuerdo de pre-Lend-lease (1) entre EE.UU. y la Unión Soviética, los primeros y escasos envíos de alimentos fueron destinados mayoritariamente  a los hospitales.
Las cocinas de campaña en la medida de sus posibilidades intentaban proveer comida caliente, te o cereales en forma de sopa pero siempre fueron insuficientes, por lo que  las raciones diarias  llevadas por un soldado soviético eran  un pedazo de pan, los remanentes de alguna comida (cuando la había) algunos vegetales, manteca de cerdo untable en lata y cualquier otro alimento que encontrara en el camino.

La situación fue empeorando para llegar a su punto culminante en la batalla por Stalingrado donde las tropas soviéticas además de recibir raciones mínimas, frecuentemente se proveían en forma local tal como lo habían hecho los antiguos ejércitos en la guerra de Flandes o las tropas napoleónicas.

Casi nunca lograron capturar un depósito de provisiones a los alemanes ( que naturalmente estaban bastante desabastecidos ) y solo lo hicieron con éxito cuando tomaron el aeródromo de Tsasinskaia destinado al reaprovisionamiento de tropas alemanas y transporte de heridos, lo que ocurrió poco antes de rendirse el mariscal Paulus.

Con el apoyo más decidido de Inglaterra, los alimentos comenzaron a fluir desde la misma isla o de la Commonwealth, cuyos envíos consistieron inicialmente en cecinas de cerdo y  carnes enlatadas, en particular procedentes de Brasil y Argentina, galletas, sopas y caldos concentrados pero con un inconveniente: los soviéticos no reetiquetaron los envases cuyas etiquetas originales estaban escritas en inglés y pasaron directamente a manos de las tropas, que por desconocimiento del idioma, produjo una lógica confusión en la distribución de las latas al ignorar su contenido.

Este error debido a los escasos recursos con que contaban en ese momento los planificadores soviéticos, fue subsanado con la aplicación de pequeñas etiquetas de papel con la inscripción en ruso y con una sola palabra, indicando su contenido. Paulatinamente los ingleses fueron incorporando a sus envíos otros productos enlatados conteniendo remolachas, carne vacuna, cecina untable, pollo y pescado incluyendo además las famosas barras de chocolate de 21 gramos fabricadas en los EE.UU. por la compañía Hershey para las Raciones D, pero siempre con el sobreetiquetado  británico para que no hubiera dudas sobre su proveedor.

Los rusos por su parte fabricaron  galletitas dulces  que fueron envasadas en paquetes pequeños y repartidas a la tropa como “apoyo moral” para ayudar a sobrellevar las bajas temperaturas.
También se distribuyeron pequeñas raciones envasadas de cebada que constituía el alimento principal en las áreas donde no se podía proporcionar raciones calientes o de ninguna otra clase y las tabletas de azúcar o de melaza también eran muy apreciada por los soldados rusos. 

 Cuando el ejército rojo comenzó a revertir la situación poniendo en jaque a los alemanes, la URSS impuso un vigoroso programa agrícola combinado con una reestructuración en el  sistema de producción apoyado por el Lend Lease americano lo que le permitió aumentar la producción de sus propias raciones envasadas de carne, verduras y variedades de pescado y después de 1943, recuperó su posición en la producción de leche condensada y evaporada.

Al finalizar la guerra se dio por terminado este sistema de ayuda estimándose que hasta ese momento los EE.UU. habían suministrado a la Unión Soviética, cuatro  millones y medio de toneladas en alimentos que por supuesto tuvo que pagar con oro y mucho sacrificio.

Parte de los alimentos que en el final de la guerra recibían los soldados rusos.

                                 

Fuentes: “Military  Review”, marzo de 1945
British Intelligence Bulletin 1942-1945, phpBB® Forum Software © phpBB Group
Rusia y la alimentacion de los soldados en batalla de George Kudszus.

Continuia



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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #19 en: 25 de Marzo de 2017, 05:12:11 am »
Bueno...Poniéndome en la piel de un ruski y con hambre cualquier lata sería un mangar, no me importaría mucho lo que pusiera #@2. Recuerdo que alguien del foro escribió algo sobre como apodaban a las latas de salchichas americanas  #@6, no me acuerdo ahora.
Muy interesante camarada  #@5.
Un cordial saludo.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #20 en: 25 de Marzo de 2017, 15:16:09 pm »
En un sitio como Rusia en pleno invierno con frio y problemas de congelación esas latas yo me las veo que servirían mas como arma arrojadiza que como comida contando que sin un fuego veo imposible que pudieran comer algo

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #21 en: 28 de Marzo de 2017, 01:37:56 am »
Peiper el mismo problema lo tuvieron los japoneses y los americanos en las islas del Pacifico y en las selvas de Corregidor, Filipinas, Birmania etc. con el calor y las latas sin refrigeracion, las intoxicaciones por butolismo eran bastantes frecuentes ademas de las del combate, los soldados americanos y japonese tenian  que cargar a espaldas y al sol y la humedad las cajas de provisiones debido a que no habia trasportes  que pudieran circular por las zonas selvaticas.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #22 en: 28 de Marzo de 2017, 18:52:06 pm »
No había caído en ello tienes toda la razón TITUS20050 el problema siempre estaba presente.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #23 en: 29 de Marzo de 2017, 12:53:01 pm »
No había caído en ello tienes toda la razón TITUS20050 el problema siempre estaba presente.

   ...... y no distinguía nacionalidades..... #@1


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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #24 en: 29 de Marzo de 2017, 13:19:21 pm »
La logística es ese aspecto de las guerras sobre la que poco se reflexiona y debate. En Guadalcanal los japoneses trasportaban, personalmente y cada uno de ellos o por parejas, parte de los cañones y armamento pesado, que debían usar en combate, de un lado a otro de la isla, todo eso era así porque tal y como apunta Titus era difícil cuando no imposible usar algún tipo de transporte en algunos lugares y si acaso el único medio o los únicos medios solían ser bicicletas o motos y, aún así, a veces ni eso.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #25 en: 04 de Abril de 2017, 19:20:29 pm »
Aunque ahora esta todo mas modernizado algunas cosas poco han cambiado yo cuando hice la mili seguíamos llevando nosotros el mortero dividido en tres piezas incluso cañones sin retroceso y teníamos de sobra todo tipo de vehículos para hacerlo a dia de hoy creo que las compañías ya solo llevan las ametralladoras como la mg 42/43 no se cual será ahora

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #26 en: 22 de Abril de 2017, 15:43:32 pm »
He demorado algo en continuar con este hilo pero al fin pude terminar esta parte que cubre el ejercito Aleman y su alimntacion y que, se divide en dos partes esta es la primera correspondiente a los frentes europeos y la proxima al frenrte de Oriente medio, espero que esto permita comprender los problemas del soldado en el frente de batalla pues en casi todos los ejercitos eran muy similares.

La Primera Guerra Mundial fue como una herida mal curada; por fuera daba la sensación de que todo volvía a la normalidad pero debajo del tejido aparentemente cicatrizado, la infección continuaba latente.
Se buscaron culpables, hubo castigos, surgieron nuevos estados, estallaron revoluciones, enfrentamientos ideológicos, debacle financiera, guerra civil. Un  intervalo de 18 años para organizar la revancha y  empezar de nuevo con el ancestral deseo de pelear, matar, poseer y dominar.
El 1º de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia dando inicio oficialmente a la Segunda Guerra Mundial pero para ese entonces Adolfo Hitler se había convertido en el hombre predestinado a salvar Alemania del caos, engrandecerla y volver a colocarla en su posición de privilegio que tuvo en tiempos pasados con el apoyo incondicional de una gran mayoría popular.
A su lado, el ministro de propaganda Josef Göbbels fue dando forma  a las ideas del Füherer y a las doctrinas del nacionalsocialismo con un excelente manejo de los medios de difusión y propaganda creando en la gente una conciencia de superioridad para que Alemania volviera a recuperar su autoestima. 
Como premisa para lograr este fortalecimiento se hizo necesario reorganizar su ejército que por el tratado de Versailles, firmado en 1919 entre las potencias aliadas y la nueva república de Weimar (nombre con el que se identifica al imperio alemán durante  el período 1919-1933), reducido en sus armadas a 100.000 hombres, limitando su armamento y prohibiendo la posesión de una flota de mar y aire.
 Lentamente comenzó a resurgir la tradición militar, eludiendo las disposiciones del tratado, hasta formar una poderosa fuerza armada con nuevas tecnologías, estrategias y logística, dentro de la cual se encontraban los nuevos conceptos para la alimentación de las tropas que no solo se circunscribían a la esfera terrestre sino también a la marina y la aeronáutica militar.
                                     
 Finalizados los Juegos Olímpicos de Berlín, en  1936, la villa olímpica que distaba a 10 kilómetros del estadio donde funcionó la administración y alojamiento  de las delegaciones participantes  pasó a manos del ejército que transformó una parte del complejo en hospital militar y la otra en escuela de infantería donde los soldados, como en otros tantos cuarteles,  podían consultar el menú diario, que por cierto sufriría algunas modificaciones a partir del 1º de septiembre de 1939.
Cada soldado recibía además 750 gr. de pan para el desayuno y cena completandose por la mañana con margarina, embutido y mermelada en tanto que la fruta fresca y vegetales, como se observa en la tabla,  brillaban por su ausencia. Solo el kilo y medio de patatas en cada comida  aportaba los  hidratos de carbono impuesta en su momento por Federico II que ignoraba la palabra "kilocalorías“ pero que vio en ellas un excelente alimento.
Las cocinas rodantes o Gulashkanone siguieron vigentes, aunque perfeccionadas para la alimentación en campaña pero paralelamente se desarrolló la Eiserne Portion (Porción de Hierro) que era la ración que llevaban consigo el soldado en la mochila y que solo podía comer en caso de no tener otro alimento a mano durante 24 horas, siendo el comandante del grupo quien autorizaba su consumo que podía ser media o una ración completa según las circunstancias.

La Porción de Hierro completa estaba compuesta de
250 g Hartzwieback (bizcocho)
200 g Carne en conserva y 150 g Sopa en conserva o en su defecto sopa concentrada.
Completaba  esta ración, 150 gr. de verdura deshidratada o la famosa erbswurst, aquella que  fuera utilizada durante la guerra Austro Prusiana, 25 gr. de un sustituto artificial del café (Kaffe-Ersatz) y 25 gr. de sal.

Para calentar los  alimentos enlatados el soldado contaba con un infiernillo (Esbit-Kocher) de reducidas dimensiones, fácilmente transportable cuya fuente de energía era una pastilla de combustible sólido que se encendía una vez colocada  en el centro del calentador.   

El industrial alemán Erich Schumm fue su inventor en 1932 y su nombre es la abreviatura de Erich Schumm Brennstoff In Tabletten (Erico Schumm Combustible En Tabletas) y en la actualidad muchos ejércitos lo siguen empleando aunque con mínimas diferencias en el diseño respecto del original.
En cada compañía había un oficial encargado de supervisar la alimentación de la tropa (feldverplegungsoffizier) y a nivel de un batallón la tarea estaba a cargo de un oficial de logística  (Stabsintendant).

De la Porción de Hierro deriva la ½ porción que consistía en 200 gr. carne en conserva cuya preparación variaba según se empleara carne de cerdo o vaca y en ocasiones de caballo además de  250 gr. de  Hartzwieback o Knäckebrot, un pan de forma achatada a base de harina de trigo y centeno cocido a muy alta temperatura y tiempo breve para perder toda su humedad que a diferencia del bizcocho, se cuece una sola vez haciéndolo muy quebradizo.

 Otro sustituto del pan había sido las Hartkeks, unas galletitas duras que venían envueltas en papel celofán, siendo su valor energético  de  1000 kilocalorías a aproximadamente.
Ambos alimentos lo llevaba el  soldado en su macuto (Gefechtgepäck), donde además tenía un suéter de lana, una cuerda para colgar la ropa y elementos para limpiar su armamento.
Sin embargo el hambre no impidió que más de un soldado sufriera arresto por comer sus provisiones sin el consentimiento de su superior.

En la actualidad el ejército alemán sigue incorporando en su dieta de combate las Hartkeks y acerca de este producto se han tejido numerosas leyendas ya que solía decirse que por su dureza era capaz resistir el impacto del proyectil de una pistola; que esparcida por el suelo tenía la propiedad de atraer a los animales salvajes o que untada con la cera de lustrar zapatos era un excelente combustible para calentar la comida.
 
El recipiente donde se ponía la comida, ya sea la que suministraba la cocina rodante o para calentar la Porción de Hierro, era una marmita (Kochgeschirr) cuya traducción literal sería vajilla para cocinar, denominación que se le dio en la Primera Guerra Mundial al recipiente similar empleado efectivamente para preparar la comida, pero el término fue modificado con la aparición de la cocina de campaña (Gulaschkanone) para ser solo  contenedor del alimento y que iba acompañado por una cuchara y en algunos modelos con un tenedor. Es en definitiva un envase de aluminio (luego se fabricó en acero inoxidable) con tapa y manija que servía de mango para calentar la comida como si se tratara de una pequeña olla o sartén.

El servicio de la cocina rodante se mantuvo a lo largo de toda la guerra, en particular al comienzo, pero más tarde sirvió para alimentar a la población civil  durante los bombardeos que efectuaron los aliados sobre Alemania.

Las Porciones de Hierro eran conservadas en las cocinas y unidades rodantes pero, en el caso de no recibir el abastecimiento habitual, se recurría a la ½ porción que se complementaba con sopa instantánea y café, razón por la que debía disponerse permanentemente de agua caliente. 
En los prolegómenos de la guerra, el desayuno y la cena de los militares alemanes eran similares a los que estaban acostumbrados a consumir en la vida civil pero cuando comenzaron a escasear los productos básicos para cocinar por problemas en el transporte desde los lugares de abastecimiento o como  consecuencia  del bloqueo enemigo, muchas veces se llegó a repartir en los frentes hasta tres raciones de una sola vez que el soldado debía llevar en mano hasta las zonas de combate.

Las Porciones de Hierro (Eisernen Portion) que recibían los soldados no debe ser confundida con la Ración de Hierro (Eiserne Ration) que era para alimentar a los caballos en caso de emergencia y consistía  en 5 kg de alfalfa diaria por animal que siempre había que transportar en los camiones o trenes junto al resto de las provisiones.

Los alemanes conocieron los beneficios de la dieta K empleada por el ejército norteamericano (de la que hablaremos más adelante) y trataron de fabricar una similar para sus soldados sin apartarse de los hábitos o gustos a los que estaban acostumbrados.
La Porción de Hierro de los alemanes a base de carne enlatada y galletas, que era lo contrapuesto a  la Ración K por ser  ligera de peso, de reducidas dimensiones con más calorías y variedad en sus componentes, los llevó a diseñar  una caja de cartulina de 13 x11.25 x 3.75 cm. que contenía dos  barras de fruta deshidratada comprimida o una barra de fruta y una barra de chocolate, dos o tres rollos  de 5 caramelos cada uno  envueltos en papel encerado que en días calurosos solían derretirse pegoteando el resto de los componentes de la caja, 4 cajetillas de cigarrillos conteniendo 6 cigarrillos cada una envueltos en papel aluminio y una caja de 6 galletitas envueltas en papel de cera.

ALIMENTACIÓN EN LA GUERRA
Cuando la guerra dejó de ser un paseo para las tropas alemanas, las raciones diarias que suministraban las cocinas rodantes en campamentos y retaguardia habían sufrido ligeras modificaciones si  las comparamos con el menú de 1936, pero esto era solo en los papeles, porque si nos atenemos a los relatos de algunos protagonistas en distintos frentes de guerra la mayoría de las veces se carecían de los alimentos planificados para las dietas.
Así por ejemplo los alimentos fríos debían incluir:
-750 gr. pan
-150 gr.grasa (repartida en grasa animal y vegetal)
- 120 g embutido (fresco o en conserva) o pescado en conserva o queso.
- Hasta 200 g de mermelada o miel artificial
- 7 cigarrillos o 2 cigarros.
En tanto que la alimentación caliente debía estar compuesta de:
1 Kg. de patatas o reemplazado en parte por:
250 g. Verdura fresca o
150 g verdura envasada o
125 g Pastas, Arroz, Sémola, Sago, Cebada u otros.
 Hasta 250 g Carne fresca.
 15 g Ingredientes (Sal, Especias,otros)
8 g Cafe y 10 g sustituto de café o similar en Té.

Según la disponibilidad podía agregarse a esta lista,  huevos, fruta, chocolate y otros alimentos de considerable valor energético ya que la ración de campo estaba calculada en 3.600 kilocalorías y la Porción de Hierro o ración de combate, en 4.500 kilocalorías lo que supone una mejor alimentación para los soldados que la recibida por la  población civil estimada en 2.570 kilocalorías para trabajos normales y  4.265 kilocalorías para trabajos pesados.

Por razones de  racionamiento a partir de 1940 la calidad de los alimentos para la población alemana fue descendiendo y con ellos su valor energético que para el invierno 1942/43 se encontraba en 2.078 kcal; 1.980 kcal.en el invierno 1943/44; 1.670 kcal. para el Invierno 1944/45. llegando a 1.412 kcal. diarias en los primeros años de la posguerra.
Hacia fines de 1943 el consumo de calorías de los trabajadores de la población civil en los paises ocupados registraron los siguientes valores:
Bélgica:                     1.320 Kcal-
Paises Bálticos         1.305 Kcal
Paises Bajos:           1.765 Kcal
Francia:                     1.080 Kcal
Polonia:                       855  Kcal

De acuerdo a estos datos, todo hace suponer que un soldado estaba mejor alimentado que un civil, pero la realidad es que el drama de la provisión de alimentos estuvo sujeta a las mismas contingencias  que las registradas en la Primera Guerra Mundial, es decir, falta de suministros por el bloqueo de las rutas marítimas, interrupción en el abastecimiento por destrucción de líneas ferroviarias, aerodromos, caminos y  depósitos durante los combates.   

"Recién al anochecer se movilizaban los soldado saliendo como topos de sus guaridas  para buscar los alimentos y correo en la retaguardia, que por lo general tenían más de dos  semanas de antigüedad. Como alimento caliente se llenaban de  café las cantimploras y guiso en las marmitas. El alimento frío consistía en la mitad de un pan, algunas cucharaditas de margarina o miel artificial y 150 gr. de carne, embutido  o queso y cada uno tenía que darse maña para que le durara 24 horas“. (Vom Kugelbaum zur Handgranate. Der Weg der 65.I.D., Neckargemünd 1974. S. 125)
Estas condiciones se mantuvieron hasta el final de la guerra y si bien en muchos frentes hubo escacez de alimentos ningún soldado llegó a morir de hambre con excepción de los que formaron parte del  6º ejército en Staligrado. 

A finales de enero de 1943 el cuartel general del recientemente ascendido mariscal  Friedrich Wilhelm Ernst Paulus, que se había establecido en las tiendas Univermag en la Plaza Roja de Stalingrado como último refugio ante la ofensiva del ejército ruso, capituló con un saldo de miles de soldados muertos por hambre, enfermedades y frío.

                                                 

Al principio, cuando los alemanes se vieron acorralados por las tropas soviéticas, trataron inútilmente de aprovisionar a sus soldados a través de un puente aéreo que el crudo invierno y las tormentas de nieve se lo impidieron.
Durante el invierno 1942-43, muchos de los soldados redujeron su masa corporal en un 45% dado que el cuerpo comenzó a consumir los músculos en tanto que el corazón y el hígado se reducían. La distrofia por desnutrición comenzó hacer estragos en las filas alemanas como lo había hecho en años anteriores con el pueblo ruso.

La terrible hambruna que padecieron los soldados alemanes y la población civil prisionera contribuyó a que enfermaran o murieran dentro del caldero (kessel) como se llegó a denominar a este bloqueo del que nunca lograron salir.
El testimonio para la televisión alemana de Ewgenija Zhorowa, una sobreviviente de Stalingrado es estremecedor:
     
 “Sobre el comienzo del invierno, salieron las mujeres  y también los soldados  alemanes a cortar carne de los caballos muertos. Cuando se acabaron los caballos, comenzaron a faenar perros y tras ellos, los gatos. Cuando ya no había nada que comer, se recurrió a los cadáveres indistintamente alemanes o rusos a los que les cortaba las partes posteriores del cuerpo”
Otro testimonio de gran valor es el que brindara el capitán Gerhard Dengler  al describir como testigo presencial los actos de canibalismo de los soldados alemanes, mientras que en una actitud más distendida los generales del estado mayor acuartelados en las tiendas Univermag se daban el lujo de comer carne, fumar cigarros y beber coñac.
Este horrendo contraste y la absurda orden dada por Hitler de no retroceder un solo paso en Stalingrado, llevó al capitán Dengler a  desertar con sus 400 soldados y entregarse a las tropas soviéticas. 
 
Ref. Historia de la comida –la comida de los ejércitos
Alimentación del ejercito Alemán
Continua

 



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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #27 en: 24 de Abril de 2017, 18:37:44 pm »

 Muy bueno el desarrollo del tema, Titus..... #@5


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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #28 en: 25 de Abril de 2017, 02:44:48 am »

 Muy bueno el desarrollo del tema, Titus..... #@5

Como es habitual en mi concuerdo con el almirante  #@5. Un buen trabajo TITUS, enhorabuena.
Un saludo.

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Re:Japón: La alimentación del soldado japonés en combate

« Respuesta #29 en: 13 de Mayo de 2017, 16:42:05 pm »

LA GUERRA EN EL NORTE DE ÁFRICA

Cuando Benito Mussolini al querer ocupar Egipto en su plan de expansión territorial es derrotado en una  contraofensiva británica,  pide ayuda a su colega Adolfo Hitler  para que le saque las patatas del fuego.

 El Führer tiene entonces  la oportunidad de expandirse por el norte de África y frenar el avance de los ingleses en el Mediterráneo, que era la vía para penetrar a Europa por el sur y al mismo tiempo cortar el suministro de mercancías hacia oriente tratando de debilitar la economía británica. En definitiva el mismo propósito que tuvo Napoleón en su campaña a Egipto. Para este objetivo designa al general Erwin Rommel que ya había actuado en la división de blindados cuando se invadió Francia, para hacerse cargo de la misión en África.

Los alemanes no tenían ninguna experiencia de guerra en zonas desérticas como las de Libia, y Túnez y si bien los primeros enfrentamientos contra las tropas inglesas fueron exitosos,  finalmente fueron derrotados por los aliados en  la segunda batalla de El Alamein  que se desarrolló entre el 23 de octubre y el  3 de noviembre de 1942.

Muchos fueron los inconvenientes que tuvieron las tropas  alemanes en materia de abastecimiento y que a través de testimonios de soldados y médicos, permitieron armar un panorama que difería largamente de la propaganda que los noticieros cinematográficos de la época dieron al pueblo. Las imágenes triunfantes de plena animosidad y buen humor de los soldados bien alimentados en la dura lucha contra el enemigo inglés, se contrastaba con la realidad bien oculta a los ojos de la gente hipnotizadas por la manipulación de las imágenes de los noticieros de la época y que con tanta maestría sabía manejar el  ministro de propaganda Joseph Göbbels.

En un principio los italianos tenían la misión de proveer alimentos a las tropas del Afrika Korps pero lo cierto es que nunca estuvieron en condiciones de suministrar productos de alto valor proteico como  jamón, huevos o mantequilla por lo que finalmente se tuvo que recurrir a los productos provenientes de Alemania con el inconveniente que al recorrer largas distancias se enmohecían antes de  llegar a las tropas.   

Por la escasa experiencia en materia de alimentación en zonas desérticas, se enviaron suministros que no se correspondían con el clima,  de manera que las altas temperaturas provocaban alteraciones en los alimentos originando un constante aumento de enfermedades entre los soldados. A este problema, se le agregaron los frecuentes robos de provisiones durante el trayecto hasta el frente de guerra, motivo para que algunas veces los soldados pasasen hambre.

Un informe de la inspección sanitaria del ejército en el norte de África da cuenta de la aparición de la Hepatitis Epidémica en forma creciente y que llega a su punto álgido en septiembre de 1941 en las tropas del Afrika Korps.

Uno de los factores causantes de la Hepatitis Epidémica es la falta de alimentación adecuada, carencia de hidratos de carbonos, frutas, verduras y vitamina C.  Hasta mediados de octubre del mismo año se contabilizaron 2500 casos de Hepatitis Epidémica que junto a los ingresos en los hospitales de campaña sumaron 5000, es decir, un 10% de la tropa con un máximo de 4 semanas de internación.

Desde los comienzos de la guerra en el norte de África, los médicos militares se habían quejado de la monótona alimentación y del reducido ajuste a las condiciones climáticas.
El suministro original de alimentos para la tropa estaba considerado como rico en calorías pero al escasear la provisión de carne vacuna se redujo el aporte vitamínico de manera que terminó circunscribiéndose  a las sardinas en aceite, atún, queso, paté, carne de cerdo y luego cuando comenzaron a escasear también estas provisiones, se recurrió a las conservas de carne italianas, duras, sin sabor y mezcladas con cartílagos que burlonamente los soldados la bautizaron como “carne de viejo” (Alter Mann) por su siglas AM estampadas sobre los envases cuyo significado era, Alimento Militare.
 
Se vuelve a las sardinas en aceite que trae a la larga, protestas entre la tropa.
Por temor a infecciones en el consumo de frutas frescas, verduras y lechugas, se suministró en forma artificial  vitamina C. También, por temor a infecciones en el consumo de frutas frescas, verduras y lechugas, se suministró en forma artificial  vitamina C. También excepcionalmente se proveían mermeladas y frutas en conservas de origen italiano. Como de costumbre había escasez de cebada, sémola y arroz como también de mantequilla, cuyo costo fue el aumento de enfermedades.

Carne fresca muy rara vez había a disposición. La entrada de un pelotón de carnicería en julio de 1941 no modificó en nada la alimentación ya que la idea de organizar una cadena refrigerada en África, no pudo llevarse a cabo por carecer de transporte aéreo adecuado.                                             

PIDEN PAN…

Patatas faltaron en todo momento aunque no así, el pan. En abril de 1942 el soldado Andreas Prechtel había sido destinado a la compañía de panadería 33 de la 15ª División Panzer en Bengasi (Libia) luego de un período de instrucción cercano a la estación ferroviaria de Silesia y lo que sigue, es un relato de su paso por el Afrika Korps.

“En 1941, la compañía 33 de panadería tuvo que abandonar todas sus maquinarias en las puertas de  Tobruk ante el avance de los ingleses, razón por la cual en los meses siguientes hubo que fabricar el pan en tres panaderías privadas de Bengasi. Allí trabajé hasta que en julio de 1942 fui destinado con otros compañeros a la compañía 200 de panadería que estaba situada directamente en el puerto de Marsa Matru en Egipto”.


El 21 de junio de 1942 cae Tobruk en manos de los alemanes y si bien el Afrika Korps fue haciendo retroceder a los ingleses desde Cirenaica hasta el Alamein, los trayectos para el abastecimiento de las tropas iban creciendo y ya a 1000 Km. de distancia del punto de partida se complicó, fundamentalmente porque los ingleses lograron descifrar los códigos  de comunicación alemanes sabiendo en que momento iban a recibir aprovisionamiento.

Desde finales de mayo la Royal Navy y la Royal Airforce habían bloqueado las aguas del mediterráneo obstaculizando permanentemente la llegada de combustible, pertrechos y alimentos hasta las zonas de combate.

Continua

 

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