Autor Tema: Batalla en el Mar del Coral  (Leído 7603 veces)

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Batalla en el Mar del Coral

« en: 19 de Diciembre de 2007, 14:47:04 pm »
En la primavera de 1942 los japoneses, gracias a los fulminantes éxitos conseguidos en el transcurso de los primeros meses de la guerra, se preparaban para extender su dominio sobre el mar del Coral, con la ocupación de Port Moresby, en  Nueva Guinea, a fin de aislar a Australia  y abrirse camino para ulteriores avances en el Pacífico. La batalla que se desarrolló en dicho mar fue la primera en la que se combatió exclusivamente con fuerzas aéreas, sin que los buques adversarios se pusieran en contacto ni se avistasen. El encuentro, que no permitió a los japoneses alcanzar su objetivo previsto, señaló la detención de su avance.
En 1942, al comienzo de la primavera, el indiscutible éxito alcanzado por los japoneses en la realización de sus iniciales planes de guerra creó una serie de problemas a los responsables de la estrategia naval nipona, suscitando una larga y encarnizada controversia en las altas esferas de la Marina de Guerra.



Hasta el día 1 de mayo de 1942, la conquista de las Filipinas, Birmania, Malasia e Indias Holandesas tan sólo había costado a los japoneses la pérdida de 23 buques de guerra, ninguno de ellos de categoría superior a la de destructor, y de 67 buques mercantes dedicados al transporte de tropas y de abastecimientos: en total menos de 350.000 toneladas. Alentados por esta serie de fáciles y fulminantes victorias, los estrategas nipones ensancharon el radio defensivo, establecido desde un principio, sin consolidar antes sus posiciones en la "gran Asia oriental".


El tema de la controversia se refería a la dirección en la que, a partir de entonces, debería orientarse la expansión del Japón. El Estado Mayor de la Marina, con el almirante Nagano al frente, propugnaba un avance hacia occidente, contra la India y Ceilán; o bien en dirección Sur, hacia Australia. En cambio, el almirante Yamamoto y el Estado Mayor de la Flota combinada objetaban que una lucha muy prolongada sería fatal para los intereses japoneses y aseguraban que, si se quería garantizar el dominio del Pacífico, el objetivo primordial debería ser la destrucción de los portaaviones norteamericanos que operaban en aquel sector. Para lograr este fin solicitaban operaciones preliminares contra las islas Midway, Johnston y Palmira, puesto que las consideraban bases necesarias para un ataque contra las Hawai. Con la presencia de la Flota combinada japonesa en aguas hawaianas, la Flota estadounidense se vería forzada a entablar batalla decisiva, y los japoneses confiaban en destruirla antes de que los Aliados consiguiesen hacer sentir la superioridad de sus recursos.

Por su parte, el Ejército japonés, con sus miras dirigidas al Asia continental y a la Unión Soviética, se mostraba reacio a utilizar los numerosos efectivos requeridos por los planes del Estado Mayor naval, por lo que éste se vio en la precisión de elaborar uno nuevo, y más limitado, encaminado al aislamiento de Australia. Para conseguir este fin, las fuerzas japonesas deberían avanzar desde Rabaul y Truk hacia Nueva Guinea oriental y más al Sur, incluso más allá de las Salomón y de las Nuevas Hébridas, hacia Nueva Caledonia, las Fidji y Samoa.




En teoría, la formulación de los planes estratégicos japoneses correspondía al Estado Mayor del Ejército y al de la Marina en un trabajo coordinado. En la práctica, sin embargo, la habilidad de la Flota combinada se había dejado sentir muchísimo sobre la estrategia naval, sobre todo en la actitud de Yamamoto en la operación de Pearl Harbor. Y los acontecimientos que siguieron habían reforzado su ascendiente.


Mientras continuaban las discusiones sobre la estrategia, el plan modificado por el Estado Mayor de la Marina comenzó a ponerse en práctica a principios de marzo, con la ocupación de Lae y de Salamaua. En abril estaban en curso los preparativos para la ocupación de Port Moresby y Tulagi. El 18 del mismo mes, la incursión de Doolittle sobre Tokio, lanzada desde los portaaviones Enterprise y Hornet, reforzó inevitablemente la posición de Yamamoto, y la oposición del Estado Mayor de la Marina se desvaneció frente a su probada incapacidad de salvaguardar a la capital nipona de los ataques aéreos. El 5 de mayo el almirante Nagano, actuando en nombre del Mikado, transmitió la «Directiva n° 18» del Mando Supremo Imperial de la Marina, que ordenaba a Yamamoto "ocupar Midway y los puntos clases de las Aleutianas occidentales en colaboración con las fuerzas de tierra". La operación se realizaría a primeros de junio. 


Aunque, como consecuencia de la decisión de Nagano, los planes del Estado Mayor de la Marina fueron pospuestos, la acción contra Port Moresby-Tulagi estaba ya en una fase demasiado avanzada para poderse revocar; de modo que los japoneses se encontraron ante la necesidad de organizar dos planes estratégicos opuestos que impondrían una gran dispersión de sus Fuerzas Armadas. La operación contra Port Moresby, proyectada para el mes de marzo, se tuvo que aplazar para primeros de mayo a causa de la presencia de portaaviones americanos en el Pacífico sudoccidental, de modo que la 51 Sección naval de portaaviones de la Escuadra de Nagumo, que entonces regresaba al Japón después de haber concluido las operaciones en el océano índico, pudiera emplearse para reforzar la 4ª. Escuadra en Truk y en Rabaul. 

Martin B-26A “Marauder”


Bombardero torpedero
Envergadura: 19,81 m
Longitud: 17,75 m
Velocidad maxima: 510 km/h
Armamento: 4 ametralladoras de 12,7 mm, 1 torpedo de 900 kg


Gruman F4F-3 “Wildcat”
 

Caza embarcado
Envergadura: 11,58 m
Longitud: 8,76 m
Velocidad maxima: 512 km/h
Armamento: 6 ametralladoras de 12,7 en las alas

 Douglas TBD-1 “Devastador”

 
Torpedero embarcado
Envergadura: 15,24 m
Longitud: 10,65 m
Velocidad maxima: 330 km/h
Armamento: 1 ametralladora fija de 7 mm y una movil de 12,7 mm en la cabina posterior. 1 torpedo de 454 kg.

Douglas SBD “Dauntless”
 

Bombardero en picado embarcado
Envergadura: 12,65 m
Longitud: 10,06 m
Velocidad maxima: 395 km/h
Armamento: 2 ametralladoras fijas de 12,7 mm y 2 moviles de 7,7 mm en la cabina posterior. 1025 kg de bomba.




Continuará,....


Fuentes: www.europa1939.com / www.j-models.org /

« última modificación: 21 de Diciembre de 2007, 00:06:20 am por Caesar »

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Re: Batalla en el Mar del Coral

« Respuesta #1 en: 20 de Diciembre de 2007, 23:40:28 pm »
La citada 5ª. Sección naval, al mando del contraalmirante Chuichi Hara, comprendía los poderosos portaaviones Shokaku y Zuikaku. También se destacaron para la invasión, junto con el portaaviones ligero Shoho, de la Flota combinada, cierto número de cruceros pesados. El resto se pondría a disposición de la 4ª. Escuadra del vicealmirante Shigeyoshi Inouye.

El plan para la Operación «MO», como se designó al inminente ataque, se basaba en supuestos muy sencillos; en cambio era complicadísimo en los detalles del mecanismo de su realización. Con el apoyo de la Marina y de las Fuerzas terrestres de los mares del Sur, los japoneses debían invadir Port Moresby, punto clave de la Papuasia y del extremo meridional de Nueva Guinea, con objeto de consolidar sus posiciones en la isla y en el sector de Rabaul; asegurarse además una base que pondría el norte de Australia dentro del radio de acción de sus buques de guerra y de los bombarderos, y cubrir el flanco del avance previsto hacia Nueva Caledonia, las Fidji y Samoa. Tulagi, que también debería ocuparse, se encontraba en la otra parte del brazo de mar de Guadalcanal, en las islas Salomón meridionales y, además de servir de base a los hidroaviones, permitía proteger las operaciones contra Port Moresby y el consiguiente avance hacia el Sudeste. El éxito de la empresa proporcionaría a los japoneses la posibilidad de dominar el mar del Coral y aislar a Australia, dejándola fuera de la guerra.



La tripulacion abandona el portaviones USS Lexington durante la batalla del Mar del Coral (7-8 de mayo de 1.942)


La Task Force para la Operación «MO», que debía ejecutar el plan, se articulaba de la siguiente manera:

• el grupo de invasión Port Moresby, compuesto por 11 buques de transporte de tropas para las unidades del Ejército y una unidad de desembarco de la Marina, que partiría de Rabaul, protegido por una escolta de destructores, y doblaría la punta de Nueva Guinea pasando por el canal Jomard;

• un grupo de menor importancia, destinado a la invasión de Tulagi, que establecería allí una base para hidroaviones; 

• un grupo de apoyo que precedería a un buque portahidroaviones, con el fin de establecer una base en el archipiélago de las Luisiadas;

• un grupo de protección al mando del contraalmirante Goto, formado por el Shoho, cuatro cruceros pesados y un destructor, que apoyaría el desembarco en Tulagi y de allí se dirigiría hacia el Oeste, para apoyar al grupo de invasión Port Moresby;

• la Escuadra de ataque mandada por el vicealmirante Takagi, de la que formarían parte el Shokaku y el Zuikaku, y que, procedente de Truk, se enfrentaría con las formaciones navales estadounidenses que intentasen intervenir.



USS Yorktown a punto de hundirse.


Naturalmente, Inouye esperaba un encuentro con las fuerzas aliadas del Pacífico sudoccidental. Sabía que desde las bases terrestres de Australia septentrional operaban unos 200 aviones y que la actividad aérea norteamericana hacía difícil ocultar los movimientos navales. No obstante, creía que en aquel sector las fuerzas navales aliadas eran escasas, y que no contarían más que con un portaaviones, el Saratoga; además, esperaba que con la ocupación preventiva de Tulagi, cuya conquista se había fijado para el 3 de mayo, y con la creación de una base para hidroaviones, los Aliados tendrían mayores dificultades en seguir sus movimientos desde Port Moresby y Numea. Los grupos de apoyo y de cobertura y la Escuadra de ataque apoyarían al grupo de invasión de Port Moresby, cuya partida se había previsto para el día 4 de mayo desde Rabaul.

En cuanto la Task Force de los Aliados entrara en el mar del Coral, Inouye se proponía destruirla mediante una maniobra de tenaza, con Goto en el flanco Oeste y Takagi en el Este; mientras tanto el grupo de invasión se deslizaría rápidamente a través del canal Jomard, dirigiéndose hacia su objetivo.

Una vez puesta fuera de combate la Escuadra  aliada, el grupo de invasión podría bombardear libremente las bases de Quéensland y ocupar las islas Ocean y Nauru, cuya producción de fosfatos era necesaria para la depauperada agricultura japonesa.

Este plan, demasiado complicado, revelaba una debilidad típica que se puso de manifiesto durante toda la guerra. 

Suponía de antemano un nivel de competencia táctica que los japoneses no poseían; y, por otra  parte, la división de las fuerzas, previstas por el plan, sería fatal si los japoneses se encontraban enemigo resuelto a combatirlos en el momento en que no tenían la posibilidad de concentrar y coordinar racionalmente la acción de la unidades separadas.

Aichi D3A1 “Val”
 

Bombardero en picado embarcado
Envergadura: 14,36 m
Longitud: 10,19 m
Velocidad maxima: 385 km/h
Armamento: 2 ametralladoras fijas de 7,7 mm sobre el motor y una fija de 7,7 mm en la cabina posterior.

 Nakajima B5N1 “Kate”
 

Torpedero embarcado
Envergadura: 15,51 m
Longitud: 10,30
Velocidad maxima: 380 km/h
Armamento: 1 ametralladora movil de 7,7 mm en la cabina posterior y un torpedo de 800 kg

 Mitsubishi G4M "Betty"


Bombardero torpedero
Envergadura: 24'93 m.
Longitud: 20 m.
Velocidad maxima: 455 Km/h
Armamento: Tres ametralladoras de 7'7 mm en el morro, dorso y vientre.
Un cañón de 20 mm en la cola.
Una tonelada de bombas o un torpedo de 800 kg.



« última modificación: 21 de Diciembre de 2007, 00:05:07 am por Caesar »

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Re: Batalla en el Mar del Coral

« Respuesta #2 en: 22 de Diciembre de 2007, 00:05:23 am »
Nimitz previene el ataque.

Port Moresby era una base de importancia vital para los aliados, no sólo porque garantizaba  la seguridad de Australia, sino también porque representaba el trampolín para futuras ofensivas en el Pacífico sudoccidental. Por ello, el almirante Chester W. Nimitz, por aquel entonces comandante en jefe de la Flota estadounidense del Pacífico (CINCPAC, Commander-in Chief of the United States Pacific fleet), y el general Douglas MacArthur, comandante en jefe de la zona Pacífico sudoccidental, tuvieron muy en cuenta la amenaza a la que estaban expuestos. Después de Pearl Harbor, los norteamericanos habían logrado descifrar totalmente el código naval japonés y, por lo tanto, siempre tenían noticias precisas y bastante detalladas relativas a los planes del enemigo. Antes del 17 de abril, al mando del CINCPAC se le había informado de que un grupo de buques de transporte, protegidos por el portaaviones ligero Shoho y una fuerza naval de la que formaban parte otros dos grandes portaaviones, estaban apunto de entrar en el mar del Coral. El día 20 Nimitz llegó a la conclusión de que el objetivo no podía ser otro que Port Moresby y que el ataque se iniciaría, con toda probabilidad, el 31 de mayo o los días inmediatamente siguientes.




Conocer las intenciones del adversario era una gran cosa; pero lograr reducir las fuerzas necesarias para afrontar la situación era bastante difícil. En efecto, el portaaviones Saratoga se encontraba todavía en reparación, después de los daños que le causó un torpedo. Los otros portaaviones, Enterprise y Hornet, volverían de la incursión sobre Tokio el 25 de abril, por lo que era improbable que pudieran alcanzar el mar del Coral a tiempo para participar en la inminente batalla. Para complicar más las cosas, existía una rígida separación entre las atribuciones de Nimitz y las de MacArthur, por lo cual el CINCPAC, al que correspondía el mando de todas las operaciones navales en el Pacifico, no podía intervenir en ninguna decisión del mando de las fuerzas de tierra o de las fuerzas aéreas que se hallaban bajo la competencia de MacArthur. Por consiguiente, Nimitz ni siquiera pudo disponer en seguida de los 300 aviones terrestres de distintos tipos, pertenecientes a la Aviación norteamericana o a la RAAF, para el reconocimiento del sector.





No obstante, Nimitz, sabiendo que para neutralizar los planes de Inouye debería basarse esencialmente en una contraofensiva aérea, decidió emplear todos los portaaviones que tenía a su disposición y movilizó las unidades embarcadas en el Yorktown y en el Lexington. La 17ª. Task Force del Yorktown estaba formada por los cruceros pesados Astoria, Chester y Portland, los destructores Hammann, Anderson, Russell, Walke, Morris y Sims y el buque cisterna Neosho. La 11ª. Task Force del Lexington estaba en mejores condiciones, puesto que había dejado Pearl Harbor el 16 de abril, después de tres semanas de descanso y revisión. Con el «Lady Lex», como se llamaba afectuosamente al Lexington, figuraban los cruceros pesados Minneapolis y New Orleans y los destructores Phelps, Dewey, Farragut, Aylwin y Monaghan.


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Re:Batalla en el Mar del Coral

« Respuesta #3 en: 13 de Enero de 2015, 23:13:20 pm »


   El resultado final de tan importante batalla fue:

   1.- Victoria tactica del Japon porque hundieron el portaaviones USS Lexington.

   2.- Victoria estrategica de los norteamericanos porque impidieron la toma de Port Moresby, y asi evitaron el que los nipones cortaran las comunicaciones entre los aliados.

  Que ironico que fuera la primera batalla entre portaaviones y que los ataques fuesen solo por los cazas de ambos paises, no se sabe como hubiese sido la batalla si se hubieran topado, curioso todo esto, no??


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