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Helmut Lent

Iniciado por Kurt Meyer, 25 de Octubre de 2007, 20:41:15 pm

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Kurt Meyer

HELMUT LENT






Oberst


ZG26, NJG1, NJG2 e NJG3


507 missiones de combate (111 como piloto de Zerstörer e 396 com caza nocturno)


113 vitórias (105 a la noche, 61 quadrimotores)


Muerto en um accidente aereo (07/10/1944)



Helmut Lent, hijo de un pastor protestante, era conocido tanto por su inteligencia y gran preparación académica como por ser un hombre de profundas convicciones religiosas, por lo que a veces se le compara con Werner Molders, con quien también compartió el hecho de ser un combatiente de primer orden como piloto y como líder.

Lent ingresó a la Luftwaffe a los 19 años, en 1937, después de varios años de práctica en el vuelo de planeadores, en el club local de su comunidad de Pyrehne, hoy inmersa en la actual Polonia.





Es destinado a la especialidad de los cazas pesados y combate nocturno, a bordo del Me 110, logrando con ese aparato sus primeras victorias apenas iniciada la guerra, en septiembre de 1939, durante la Campaña de Polonia. Fué también uno de los primeros en lograr victorias conta los británicos, desde 1939 contra los primeros bombardeos contra Alemania.





Al formarse los primeros escuadrones especializados en caza nocturma, en enero de 1941, Lent fue designado en uno de ellos como Staffelkapitan del 6/NJG 1. Poco satisfecho con sus resultados en el aire, Lent solicitó su transferencia a la caza diurna, lo que no le fue concedido, y así en octubre de 1941, con 22 victorias acumuladas (el número más alto hasta esa fecha en la difícil caza nocturna), obtuvo la condecoración de la Cruz de Caballero. Al mes siguiente fue designado Kommandeur del Grupo II / NJG 2.








En junio de 1942 alcanza los 35 derribos y obtiene la Hojas de Roble para la Cruz de Caballero. En enero de 1943 alcanza las 50 victorias y en agosto es nombrado Kommodore del NJG 3 al tiempo que recbe las Espadas por 66 victorias sobre aparatos enemigos.

En junio de 1944 es el primer piloto de caza nocturna en alcanzar las 100 victorias y el primero en recibir los Diamantes para la Cruz de Caballero (otro paralelismo con Werner Molders que fue el primero en alcanzar esos logros en la caza diurna).





Lent y otro de los grandes de la caza nocturna: Heinz Schnaufer





En octubre de 1944 se produce la última y más dramática similitud con la trayectoria de Molders. Lent se entera que su amigo Hans Joachim Jabs ha sido derribado en combate y se encuentra en el hospital con heridas de ciera gravedad, por lo que decide visitarlo. Junto con su tripulante de siempre Walter Kubisch, el teniente de primera Klöss y un corresponsal de guerra de nombre Werner Kark aborda un Ju88 con rumbo al campo aéreo de Nordbochen. Esta base había sido muy recientemente bombardeada por los aliados y estaba averiada al grado que se había preparado una zona provisional de aterrizaje diferente a la pista habitual.


En el proceso de aterrizaje en medio de la noche Lent encuentra un cable de alta tensión a baja altura que provoca el incendio de su Bf110 y su caída a tierra. Lent y el resto de los tripulantes del Ju88 son rescatados del avión. Los tres tripilantes restantes mueren en el transcurso de unas cuantas horas. Lent tiene conmoción y heridas en varias partes del cuerpo, así como las dos piernas rotas, una de las cuales tiene una profunda herida en canal hasta el hueso con severa pérdida de tejido que exige la amputación de esa extremidad. Dos días después del accidente los médicos intentan esa operación suponiendo que el herido ha estabilizado su estado y puede resistirla. Sin embargo, Helmut Lent muere mientras es operado.





Lent era en ese momento el máximo exponente del combate nocturno y ganador de la máxima presea alemana: Cruz de Caballero, con hojas de Roble, Espadas y Diamantes.




Bf 110C-1 - Lt. Helmut Lent, 1/ZG26 - Jever, 1939






Do 215B-5 - Hptm. Helmut Lent, NJG2 - Leeuwarden, 1942

Kurt Meyer

LAS NOCHES DE TERROR DE LA POBLACIÓN ALEMANA











9 de Junio de 1944.






A pesar que ya lo han visto cientos de veces, miran una vez más. La visión es espectacular, de fantasía. Los haces de los reflectores rasgan la noche, anchos o estrechos, blancos o amarillentos, inspeccionando el cielo. Se entrecruzan, palidecen, se apartan, formando curiosas figuras geométricas, sobre un fondo de tinieblas.


A 8.000 metros de altura parece flotar un Messerschmitt Me 110. Un extraño armatoste en su proa le da un aspecto de monstruo espacial: es el enrejado y las antenas de radar que lleva a bordo.


Dentro van tres hombres, sin más luz que un resplandor verdoso del cuadro de mandos.

- ¿Nada Kubisch?.

- Nada, mi comandante.


Lent y Kubisch





Helmut Lent mira hacia abajo, observando las luces de los reflectores, que buscan afanosamente algún indicio. Arriba, millones de estrellas. El resplandor del cuadro de mandos se refleja en sus ojos, dándole un aspecto de felino. Ya han visto caer 94 veces a los aviones enemigos, el último sólo media hora antes, un cuatrimotor inglés Short Stirling.


La voz tranquila de Kubisch en los auriculares:


- Luces enemigas a proa. A dos mil metros... un poco a la izquierda... veinte grados... bien.


El comandante Lent mira primero el visor de tiro y luego el espacio nocturno. El combate a muerte va comenzar una vez más. El avión enemigo también los ha detectado.


Llevan puesta las máscaras de oxígeno. Van en silencio, cada uno concentrado en su tarea, ojos y oídos abiertos, los nervios en tensión, el corazón palpitando.


De pronto, Lent dice, con una voz extraña, metálica:


- ¡Ahí lo tengo!.


Los dedos se disponen a oprimir el disparador, mientras que con la otra mano va deslizando la palanca. El Messerschmitt pica fuerte, hacia abajo, dos, tres, cinco segundos... hasta que vuelve a tirar de la palanca y endereza. Crujidos. Descubre nuevamente las estrellas y la parte baja del bombardero adversario. Abre fuego con todas las armas frontales. Surcan la noche las balas trazadoras, rojas y amarillas. Dan en la cabina del Stirling, una llamarada azul, otra anaranjada, más grande, y se desprende la mitad de su ala izquierda.





Lent sube por encima de él, virando sobre una de sus alas. El aparato inglés va ardiendo totalmente. Unas sombras se lanzan al vacío, en paracaídas. El Stirling se parte en dos, explotan los motores, parecen fuegos artificiales.


- Felicitaciones, mi comandante... con este lleva 95.


- Gracias Kubisch. Los dos llevamos 95. ¡Vamos por otro!. Hay que aprovechar que van de regreso...


Si, son muchos 95 aviones derribados. Pero cada noche llegan mas sobre Alemania, cada noche aúllan las sirenas, silban las bombas, estallan incendios en las ciudades, tiembla la tierra, se desmoronan las casas, grita y llora la gente.








Lent piensa en los duros ataques aliados, en sus enemigos, los Halifax, los Lancaster, los Stirling, los Boeing B 17. Al menos, el que caiga esa noche no podrá bombardear. Volverán otros, sí, quizás diez por cada uno que derriben, pero el que caiga esa noche, no...


La voz de Kubisch lo saca de sus reflexiones.


- ¡Otra vez resplandores, mi comandante!. A babor... ¡los he perdido... ya están, ya los tengo otra vez...!.


Lent se prepara. Sus dedos expertos rozan el seguro. Respira hondo, mientras escucha atento a Kubisch que le va informando:


- 600 metros, arriba... rumbo cero, ocho, cinco... siguen en la pantalla. ¡Bien, mi comandante! ¡Pique más, así!.


Ha empezado la caza. Lent observa abajo y ve el mar del Norte, la luna que se refleja en el agua tranquila, no puede evitarlo, es un espectáculo maravilloso. Un punto negro que aparece en el horizonte azul, oscuro, como a dos mil metros de él. La distancia se va acortando. Ahora puede distinguirlo, es un Halifax.





Lent continua el ángulo en picado, sin hacer caso a los disparos de cola del británico, que van trazando estelas rojas. Acelerando, el Me 110 consigue ponerse en ángulo muerto. Entonces dispara, dando en el blanco.


Casi al mismo tiempo, un gigantesco fogonazo de magnesia ilumina la noche como un terrible "flash" fotográfico. Es el Halifax que ha reventado en mil pedazos. El avión de Lent se estremece, se bambolea sin control. Sus tripulantes hunden por instinto la cabeza entre los hombros...


Fue cuestión de un segundo. Lent se recupera de la conmoción y hace esfuerzos frenéticos para retomar el control de los mandos. Desciende describiendo grandes círculos, hasta poner rumbo definitivo hacia la base.


- De esa no se salva casi nadie... -comenta Kubisch.


Veinte minutos después aterrizaban en el aeródromo de Venloo, guiados por las luces de las balizas encendidas a ambos lados de la pista principal.


Los hombres del Me 110 llegan al casino, luego de los saludos y congratulaciones de los camaradas. Lent se sienta, estira las piernas, destapa una botella de cerveza.





El altavoz deja oír una voz seca, perentoria:


- Formación enemiga regresando de Frankfurt... Rumbo noroeste, a cinco mil metros... ¡Intercepten!.

Otra vez al aparato, otra vez el resplandor verdoso del cuadro de mandos, otra vez la noche, con sus estrellas, sus reflectores, los aviones perdidos en las sombras.


Fuentes: http://www.cazadoresnocturnos.com
             http://www.luftwaffe39-45.historia.nom.br/ases/lent.htm
             http://pilotosdelaluftwaffe.tripod.com

Fug


Kurt Meyer


Topp

Muy bueno Kurt, de verdad <<34

Siempre sentí predilección por la caza noctuna por lo individual del combate. Y uno de mis ases preferidos es Helmut Lent.

Saludos.

Kurt Meyer

Muchas gracias Topp <<34 Por cierto que los cazadores nocturnos son tipos especiales <<34

SAludos

ravenraider

muy bueno Kurt, hay una frase que destaco "..el que caiga esta noche no podra bombardear..." que quizás refleje la misión de los pilotos, en este caso, cazadores nocturnos


saludos

Kurt Meyer

Estea cierto desto Rommel. Los bombardeos nocturnos ingleses, hasta más que los bombardeos diurnos americanos, fueron bombardeos criminosos en contra la población civil alemana. Por cierto los sentimientos de los pilotos de la caza nocturna eran muy fuertes.

Gracias y saludos <<34

josmar

Una narració muy dura, por lo realista. Enhorabuena Kurt. <<34

Kurt Meyer

Gracias josmar <<34

Saludos

ravenraider

no sé si esta foto esta modificada, en todo caso es un B-109






saludos

Wobst

Espectacular Kurt. Muy crudo... esos bombardeos eran lo peor.

Kurt Meyer

Muchisimas gracias Wobst <<34