18 de Septiembre de 2020, 15:53:43 pm

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Barcos olvidados, bombas de tiempo en el mar

Iniciado por Lenz Guderian, 19 de Agosto de 2020, 10:08:50 am

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Lenz Guderian

19 de Agosto de 2020, 10:08:50 am Ultima modificación: 19 de Agosto de 2020, 11:33:08 am por Lenz Guderian
Que tal camaradas. Les comparto este interesante documental. Trata sobre la amenaza ecológica que constituyen los barcos hundidos a lo largo de la historia. Se habla de un censo de más de 8500 barcos hundidos identificados. El 75% provienen de la SGM. Es decir 6338. Presenta un mapa global con la localización aproximada. Mismos que podrían contener 15 millones de toneladas de petróleo y combustible almacenado. Esto representa un grave problema para los ecosistemas del océano. Se hace énfasis en la alta toxicidad de los buques alemanes hundidos en la batalla naval de Noruega, en la cual los alemanes utilizaron combustible sintético derivado del carbón.

Contiene un planteamiento innovador o poco conocido y además presenta imágenes muy interesantes de los pecios en el fondo del océano.

Ante todo un saludo a todos.


Topp

Lenz, la inmensa mayoría de los buque hundidos a lo largo de la SGM no utilizaban petróleo como combustible, sino carbón.

Y no podría confirmártelo al 100%, pero en la época de la Batalla de Noruega Alemania aún usaba petróleo de calidad proveniente en gran parte de Ploesti (Rumanía).

Y no solo el petróleo de los buques hundidos, sino que también suponen una gran amenaza ecológica los buques cargados con material bélico, químico y biológico que los aliados lanzaron al mar tras la SGM

Extraído de Exordio.com

Después de la Segunda Guerra Mundial, las potencias vencedoras, Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Soviética, capturaron los arsenales alemanes y se llevaron lo que consideraron útil para sus propios arsenales, muy especialmente armamento, cohetes, material nuclear, instrumentos, fábricas completas, etc.  Lo que consideraron no necesario, fue destruido para usarlo como materia prima o simplemente desecharlo, pero el material peligroso, explosivo o tóxico, no reutilizable o de muy difícil destrucción, fue simplemente sepultado en el mar.

Esas operaciones tenían unas reglas no escritas que recomendaban fondear los desechos a 10 millas de las costas y a profundidades de 3000 metros, pero esos parámetros en muchos casos no se cumplían por falta de un acuerdo internacional sobre la materia.
Gran Bretaña hundió en el período 1946-1947 en las aguas del Mar Báltico 40.000 toneladas de gases Mostaza, Fosgeno y Tabun.  También hundieron 43 barcos mercantes cargados con 152.000 toneladas de municiones convencionales en el Skagerrak a una profundidad de 650 metros.  Otro cargamento importante fue hundido a 15 millas al noroeste de la Isla de Bornholm.

Hay muchos otros lugares en el fondo del Mar de Irlanda y del Mar del Norte, donde después de la guerra, los británicos fondearon materiales peligrosos sin ser debidamente empacados.  Unos 24 barcos fueron barrenados durante la Operación Sandcastle en aguas profundas en las afueras de las Islas Hébridas e Islas End.  Los barcos estaban cargados con 120.000 toneladas de gas mostaza del Ejército Británico y 170.000 toneladas del gas Tabun que fueron capturados de los arsenales de Alemania.

En las cuatro zonas ocupadas por los Aliados en Alemania se encontraron, entre 1944 y 1948:

- Zona de ocupación de EEUU: 93,995 tn
- Zona de ocupación de Gran Bretaña: 122,508 tn
- Zona de ocupación de Francia: 9,100 tn
- Zona de ocupación de la URSS: 70,500 tn
Total: 296,103 toneladas, incluyendo envases al momento de ser eliminadas. Se calcula el porcentaje de químicos en 10-20%

Posteriormente, desde 1946, se usaron barcos para simplemente lanzar por la borda municiones sin estallar al mar.  (Esta práctica continuó, incluyendo material nuclear durante la Guerra Fría hasta 1976.  En las profundidades de Beaufort Dyke entre Escocia e Irlanda los británicos han lanzado hasta ahora 1,17 millones de toneladas de municiones convencionales y al menos 2 toneladas de material radioactivo.)  El gobierno británico niega el haberlo hecho, pero pescadores han encontrado en las redes lanzadas en esas zonas muchos proyectiles que datan de la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, la República Democrática Alemana (Alemania Oriental), de acuerdo con los archivos de la Staatssicherheit (STASI) o Policía de Seguridad del Estado, fondeó enormes cantidades de gases tóxicos en los alrededores de las islas de Gotland y Bornholm y en los alrededores de las Islas Aeroe.

Según informes de las autoridades danesas, los rusos hundieron 50 mil toneladas de municiones de gases tóxicos en el Báltico y también en los alrededores de las islas Gotland y Bornholm.
En las profundidades cercanas a Arendal en Noruega, fueron hundidas 170 mil toneladas de granadas y bombas con Gas Nervioso, Tabun, Sarin, Forgen y Lewisite o Lewisita (una variante del Gas Mostaza) almacenados en las bodegas de 40 buques mercantes, todos los cuales fueron barrenados.  Las autoridades noruegas tienen vigilado ese cementerio de barcos cargados con materiales tóxicos que lenta pero inexorablemente, son carcomidos por el óxido, lo que representa un peligro latente.

Entre 1945 y 1946, Estados Unidos fondeó en el mar Adriático, usando contenedores de concreto, gas Mostaza, Fosgeno y HCN y en ese período también, 4900 toneladas de esos gases en aguas costeras y en lagos interiores del Japón.  En la Isla de Saipan, Archipiélago de las Marianas, está prohibida la navegación en un sector a tres millas de distancia, porque después de la guerra fue usado como cementerio de material explosivo donde se fondearon cientos de miles de bombas convencionales.

En la Bahía de Waianae en Hawai, según el Pentágono hay bombas de 500 Kg. con gases venenosos.  Además, hay cerca de 15.000 bombas de Gas Mostaza, más de 30.000 proyectiles de mortero de 4 pulgadas con gas Mostaza y 1200 contenedores de una tonelada con Gas Mostaza y Lewisita, todos procedentes de la Segunda Guerra Mundial.
Por supuesto que estos desechos de la Segunda Guerra Mundial son apenas una ínfima parte de la gran cantidad de materiales tóxicos, nucleares y explosivos convencionales, incluyendo reactores atómicos y cabezas nucleares desechados, que han sido hundidos desde la Guerra Fría en las aguas de los océanos de todo el mundo, incluyendo aguas internacionales.

Otro asunto que preocupa, no sólo a los ecologistas, sino a cualquier persona que tenga sentido común, aparte de los explosivos y material nuclear, son los millones de toneladas de combustibles que lentamente escapan de los naufragios, aunque una buena proporción de barcos mercantes y los más viejos buques de guerra de la Segunda Guerra Mundial, usaban carbón como material combustible para las turbinas y calderas.


Un saludo.



josmar


  Un terrible recordatorio que nunca está de más, aunque, como en tantas otras cosas, la gente pasa olímpicamente de todo.....