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¿Pudo Martin Borman trabajar para Stalin?

Iniciado por Karl H. Guderian, 28 de marzo de 2006, 23:56:22 pm

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Karl H. Guderian

28 de marzo de 2006, 23:56:22 pm Ultima modificación: 30 de marzo de 2006, 16:54:03 pm por Karl H. Guderian
Impresionante texto en el que se afirma que Canaris reunió los suficientes indicios para pensar que el enigmático Martin Borman podría trabajar para Stalin, como espía.

A mediados de 1943, los servicios de inteligencia del III Reich comenzaron a sospechar que un espía estaba proporcionando detalladísimos informes sobre sus tropas a la URSS. Dado el carácter de los mismos, el agente de Stalin debía estar situado muy cerca del propio Führer pero, ¿realmente hubo un topo en el propio cuartel general de Hitler?

En marzo de 1943, la Wehrmacht obtuvo una victoria contra las fuerzas soviéticas en Járkov. Ciertamente, no se había obtenido con ella el final del Ejército Rojo, pero los soldados de Stalin no daban muestra --incluso después del triunfo de Stalingrado-- de poder acabar con los invasores alemanes. Con la finalidad de aprovechar de la mejor manera una iniciativa que ahora estaba en sus manos, Hitler dictó el 15 de abril las órdenes encaminadas a emprender la operación Ciudadela, que debía poner final al saliente soviético de Kursk atrapando en su interior a un número considerable de divisiones y reabriendo el camino hacia Moscú.

El ataque debía tener un efecto de sorpresa pero, en paralelo a las disposiciones alemanas, los soviéticos fueron preparando un impresionante sistema de defensas con unos 300 kilómetros de profundidad. No faltaban razones. De hecho, un agente nazi comunicó a la Abwehr que desde el 17 de abril Stalin había estado totalmente al corriente de los planes alemanes, y que desde el 27 del mismo mes comenzaron a afluir refuerzos a la zona. Cuando el 5 de julio se inició la ofensiva alemana no tenía ninguna probabilidad de obtener el éxito. Efectivamente, se zanjó con una derrota seis días después que significó para Alemania la evaporación de cualquier posibilidad de victoria en el Este.

Para ese momento, tanto el almirante Canaris, que estaba al mando de la Abwehr, como Reinhard Gehlen, habían llegado a la conclusión, por vías independientes, de que el enemigo estaba recibiendo una información rápida y detallada sobre las decisiones tomadas por el Alto estado mayor alemán.

Canaris, de hecho, visitó a Gehlen en Anderburgo y le comunicó que el topo en cuestión no era otro que Martin Bormann. El personaje en cuestión había sido durante muchos años un hombre muy secundario en el seno del nazismo. En 1924, había colaborado con Rudolf Hess en un asesinato, lo que se tradujo en una condena de prisión de un año, pero hasta 1928 no entró en el partido nazi. Desde julio de 1933 a 1941 fue jefe del gabinete de la oficina de Hess. Por esa época comenzó a ocuparse de tareas como la administración de los bienes de Hitler, pero dada su mediocridad y su incorporación tardía al partido no despertó las suspicacias de la vieja guardia nazi. Con la desaparición de Hess, que se lanzó sobre Gran Bretaña en 1941, Bormann se convirtió en jefe de la cancillería del partido. Profundamente anti-cristiano, en 1942 envió un memorandum a los Gauleiters nazis ordenándoles acabar con las iglesias cristianas, un paso que Hitler había pospuesto hasta la posguerra.

Dado que a la sazón Bormann era secretario personal de Hitler, Gehlen hizo saber a Canaris que la acusación, amén de grave, carecía de pruebas de peso. Finalmente, ambos oficiales de inteligencia decidieron montar un operativo que permitiera confirmar sus sospechas. El resultado fue que descubrieron que Bormann y su grupo utilizaban un transmisor de radio con el que enviaban mensajes codificados a Moscú. Las pruebas eran tan concluyentes que Canaris decidió que se continuara la vigilancia para dar cuenta cabal de lo sucedido a Hitler. Sin embargo, en ese momento una orden directa del Führer impidió que se diera ese paso. A Canaris se le informó de que Bormann ya había comunicado a Hitler que estaba llevando a cabo emisiones dirigidas a Moscú, pero sólo con la finalidad de engañar al enemigo y que, dado que el Führer había autorizado las emisiones, resultaba absurdo que ahora permitiera su vigilancia. Tanto Canaris como Gehlen comprendieron entonces que resultaba imposible vigilar a Bormann, que no sólo era el segundo hombre más poderoso del III Reich, sino además un personaje que contaba con la protección directa y poderosa de Hitler. De hecho, el Führer era muy escéptico en relación con los informes de Gehlen --erróneamente-- y la situación de Canaris cada vez era más débil. Lo que sucedería en los años siguientes marcaría trágicamente el destino de casi todos los protagonistas del drama. Canaris se sumó a la conspiración del 20 de julio de 1944 convencido de que Alemania no podía ganar la guerra.

Descubierto, fue ejecutado. Hitler fue derrotado y se suicidó en Berlín. Martin Bormann logró separar a Hitler de algunos de sus hombres de confianza como Goering y Goebbels, se convirtió en una especie de inteligencia gris del régimen y el 30 de abril de 1945 escapó del bunker del Führer en Berlín. Aunque Erich Kempka, el chofer de Hitler, y Artur Axmann, un dirigente de las Juventudes hitlerianas, afirmaron haberle visto morir --por cierto, en circunstancias contradictorias-- a inicios de 1946 se señaló que estaba escondido en un monasterio del norte de Italia y, posteriormente, que había huido a América del sur.

La realidad fue muy distinta y uno de sus antiguos perseguidores la descubriría años después. En 1946, Gehlen comenzó a crear el núcleo de lo que sería posteriormente el servicio de inteligencia de la RFA. Durante los años cincuenta recibió al menos en dos ocasiones informes del otro lado del telón de acero que confirmaban las conclusiones a las que habían llegado en 1943 tanto él como Canaris. En ambos se daba cuenta de que Bormann había sido un agente soviético durante años, había sido trasladado a la URSS en 1945 y allí había desempeñado funciones de asesor del gobierno soviético durante años muriendo en los cincuenta. Su reconocimiento nunca fue público, pero su papel en la victoria contra Hitler resultó, sin duda, relevante.

Por otra parte, es cierto que la muerte de Bormann quedó comprobada mediante pruebas de ADN, sin embargo la polémica sobre su muerte no parece haber remitido del todo, hay quien afirma que si bien el cadáver que hay allí es el de Bormann, este había sido trasladado desde otro lugar. Para ello se basan en que en el cráneo de Bormann y en sus huesos se encuentran restos de arcilla roja, mientras que en los restos de Stumpfegger los restos son de arena.

Hay un documental titulado "Bormann, a la sombra del Fuhrer" que podeís encontrar en emule, donde se sugiere esta teoría.

Cesar Vidal

ULRICH

Para ser sincero es la primera vez que leo algo sobre este tema.Bormann es uno de los personajes misteriosos pero ¿hasta el punto de ser un topo?
Canaris no  tenía ningún aprecio por Bormann,es más lo despreciaba ,¿puede ser motivo de invención ?no lo sé pero intentaré buscar algo sobre este tema ,me ha dejado perplejo :o

UN SALUDO.

Nonsei

Dos cuestiones:

Hoy se sabe perfectamente cómo fueron informados los soviéticos de los planes de la operación Ciudadela. Una de las fuentes pricipales fue la red Lucy, la que operaba desde Suiza y tenía informadores en el OKH, y otra fue Ultra, la proveniente de la descodificación británica de las comunicaciones alemanas. En ese momento la contrainteligencia alemana no podía saber cómo consiguieron los rusos la información, y seguro que buscaron informadores del más alto nivel y sospecharon de todo el mundo. Pero con la información que tenemos nosotros, sabemos que, si las sospechas en Bormann se basaban en las informaciones que obtuvieron los rusos de Ciudadela, eran sospechas infundadas.

La segunda cuestión: no se explica por qué Hitler protegió a Bormann. Si había pruebas tan irrefutables de que era un traidor, o aunque sólo fuese una sospecha bien fundada, no veo ningun motivo para que Hitlrer le mantuviese a su lado. A menos que pienses que Hitler era un personaje débil manipulado como una marioneta por Bormann. La historia de las comunicaciones con radio con Moscú, con la autorización de Hitler, no es nada creible. O Hitler era tonto o él mismo era otro agente soviético. Y yo no creo ninguna de las dos cosas.

Karl H. Guderian

La fuente es Cesar Vidal, la mayoría de los camaradas españoles lo conocereís seguro, tiene un programa de radio en la Cope, es un buen escritor. Yo creo más en la salida de información desde la red Suiza como dice Nonsei, pero claro, alguien tendría que darle la información a los que actuaban desde allí. Desde luego que Bormman era un tío extraño, quien sabe...

Nonsei

Pero lo que dice Vidal (¿buen escritor?) es que Bormann se comunicaba directamente con Moscú por radio, algo que supuestamente fue reconocido por el propio Bormann y que sabía Hitler. Se entiende que era una red independiente, que no tenía relación con la de Suiza ni ninguna otra.

Graf

Cita de: Nonsei en 29 de marzo de 2006, 08:19:24 am

Hoy se sabe perfectamente cómo fueron informados los soviéticos de los planes de la operación Ciudadela. Una de las fuentes pricipales fue la red Lucy, la que operaba desde Suiza y tenía informadores en el OKH


Precisamente Nonsei, no se cual se la versión que maneja Karl, pero iba a comentar que hace un par de meses vi por History Channell, un programa que exponia la teoria de Martin Bormann como traidor. Y en él alegaban que era Bormann quien pasaba las informaciones a Lucy. Ahora tu dices qie los informadores de Lucy estabn en el OKH ¿Quienes eran?

En todo caso, sea una u otra la verdad, la inteligencia alemana no estaba tan perdida al buscar un traidor en las altas esferas.

En el programa que comento, mencionaron un libro "Los traidores de Hitler" en ingles...

Karl H. Guderian

Si, lo cierto es que la hipótesis que siempre se ha barajado es la de que el topo estaba dentro del OKH, pero ¿por que no iba a ser Bormann?, tenía acceso a los principales documentos del Reich y está claro que también a los documentos militares... el hecho de que Borman radiara a Moscú huele a cuerno quemado, y más para intentar engañar a Stalin, esto es más trabajo para otras esferas.

Graf


Karl H. Guderian

Yo he oído hablar de Halder y Brauchistch, pero hacia 1943 ya estaban lejos de las órbitas del poder militar, así que hacia 1943 ya no sabría decirte. :-[

Nonsei

No se sabe quién era el informador de Lucy. Pero, según el artículo, se descubrió que Bormann informaba directamente a Moscú, por tanto no era él.

Reinhard

Hombre, puestos a exponer teorias.......
De entrada cuesta de creer, primero que un personaje tan gris y mediocre sirviera para el contraespionaje, y nada menos que envieando informes a Moscú!, aunque quien sabe..
Por lo demás estoy convencido que murió en los jardines de la cancilleria como ya se apuntó en su dia, aunque repito, quien sabe......
Así que como las conjeturas no terminarian nunca hemos de ceñirnos a los hechos que si sabemos.
Estoy de acuerdo en que hubiera algún topo en el estado mayor, algún acolito de Halder o Brauchischt, de Canaris,
QUIEN SABE?
Por lo demás para mi, un simple secretario al que Hitler no le paró los pies a tiempo, con lo que como siempre terminó teniendo demasiado poder, ejerciendo sobre el führer una gran influencia.

Rein.

Karl H. Guderian

Reinhard, no creo que Martin Bormann fuera un don nadie, por que los don nadie no llegan hasta donde llegó él, hace falta tener inteligencia para alcanzar tanto poder, nada nos asegura que no fuera un espía de Moscú, pero nada nos asegura lo contrario. Todo es especular, desde luego que sí. La versión oficial reconoce que Bormann murió escapando del cerco en uno de los túneles de los U-bahn.

Reinhard

En eso difiero contigo Guderian, yo si creo que Bormann era un don nadie, fijate que al final, y esto se ha comentado muchas veces, la gente que estaba alrededor de Hitler siempre era la misma, y en general no era gente que despuntara por sus iniciativas o por su inteligencia, y es que con estos siempre terminaba chocando y a gritos, ( famoso precisamente el caso de Guderian que no se callaba una ), así que se rodeaba de acolitos silenciosos y sobretodo de gente gris y obediente, que jamás le discutian nada absolutamente, Keitel y Himmler por citar dos, evidentemente estos dos a años luz de las capacidades de Bormann, que de hecho no era más que un oficinista venido a más.

Rein.

Karl H. Guderian

Hombre, je je, por supuesto que conozco la tortuosa relación entre el Führer y el obstinado Carlos Enrique Guderian, es uno de los episodios más interesantes de la SGM ;D ;D ;D ;D

Bueno, tienes que recordar que Himmler era de los que las mataban cayando, te refrescaré la memoria al respecto del asunto de que el "fiel" Heinrich trató de negociar con los aliados a espaldas de Hitler en repetidas ocasiones... tenía ambiciones grandes.

En cuanto a Bormman, conocía todo lo que se cocía en el cuartel general de Hitler, y en fin...

No se camarada, respeto tu opinión, pero hay que estar abiertos a la posibilidad, de momento, hasta que no sepamos más sólo podemos especular. ;)

PD. Te toca ascender creo, así que si quieres me lo comunicas por privado ;)

ULRICH

Estoy con Guderian,Bormann era hombre de máxima confianza del  Führer.Todo el mundo le temía.Para hablar con Hitler todo el mundo le tenía que pedir permiso a él.Fué un gran burócrata.No olvidemos que fué el administrador del Führer.
Si alguna virtud tenía Bormann era la inteligencia.Hitler confiaba en sus consejos.
Citaryo si creo que Bormann era un don nadie

Yo creo que todo lo contrario.

UN SALUDO.

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