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Barbarroja: un ataque por sorpresa

Iniciado por Nonsei, 15 de Febrero de 2008, 19:11:55 pm

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Nonsei

15 de Febrero de 2008, 19:11:55 pm Ultima modificación: 15 de Febrero de 2008, 19:46:45 pm por Nonsei
En el libro Una guerra de exterminio: Hitler contra Stalin, de Laurence Rees, se cuenta la respuesta de Stalin cuando leyó un documento que le remitían sus servicios secretos avisando del inminente ataque alemán. El documento tenía fecha del 16 de junio de 1941, y estaba firmado por V. N. Merkúlov, comisario del pueblo para la Defensa Estatal. El texto era el siguiente: <<Un informante infiltrado en el cuartel general de la Aviación alemana ha comunicado lo siguiente: 1. Alemania ha culminado todos los preparativos bélicos necesarios para acometer un asalto armado contra la URSS, por lo que debemos esperar ser objeto de ataque en cualquier momento ... En el Ministerio de Economía se dice que, durante una reunión de todos los especialistas en planificación económica celebrada para tratar de los territorios "ocupados" de la URSS, Rosenberg pronunció un discurso en el que aseguraba que "la idea misma de la Unión Soviética debe quedar borrada del mapa">>. En la primera página, Stalin escribió: <<Camarada Merkúlov, puedes decir a tu "informante" que abandone su puesto en el estado mayor de la fuerza aérea alemana y se vaya con su puta madre. Lo suyo es más bien labor de desinformación>>.

Richard Sorge trabajaba como corresponsal en Tokio del Frankfurter Zeitung. Era además un hábil agente del espionaje soviético. Entre sus informantes se encontraba Ozaki Hozumi, asistente del príncipe Konoye. Veterano de la Primera Guerra Mundial, Sorge había hecho amistad con el coronel Kretschmer, agregado militar de la embajada alemana. También tenía buena relación con el embajador alemán, el general Eugen Ott, al que había conocido años antes en Berlín, y que como él había combatido en el frente belga. A través de Kretschmer supo que Alemania estaba preparando la invasión de la Unión Soviética. El 5 de marzo de 1941 envió la información a Moscú. Según Leopold Trepper, Sorge llegó a enviar una copia de la Directiva 21 (la orden de Hitler que ponía en marcha los preparativos para Barbarroja). El 12 de mayo informó de que se había enterado (de nuevo por el agregado militar alemán) de que 150 divisiones iban a atacar la URSS el 20 de junio (falló por dos días). También hay que decir que posteriormente envió otros mensajes que daban fechas distintas, todas ellas entre el 15 y el 30 de junio. La información fue calificada por la inteligencia soviética como no fiable.

La Orquesta Roja era como conocían los alemanes a una red de espionaje soviética que operaba en los países ocupados de Europa Occidental, dirigida por Leopold Trepper desde Bélgica. Era un veterano agente que tenía importantes contactos en Francia, Bélgica y Holanda, y que trabajaba para la inteligencia soviética desde comienzos de la década de los 30. En febrero de 1941, Trepper envió un informe detallado sobre el número de divisiones retiradas de Francia y Bélgica para ser enviadas al este. En mayo, através del agregado militar soviético en Vichy, el general Susloparov, envió a Moscú el plan de ataque.

El teniente de la Luftwaffe Harro Schulze-Boysen, sobrino segundo del almirante Tirpitz, era un protegido de Goering que trabajaba en el Ministerio del Aire. También era un agente soviético. A comienzos de 1941, Schulze-Boysen envió información precisa a Moscú sobre los planes de Barbarroja, en especial sobre las operaciones aéreas y los bombardeos previstos en Leningrado, Kiev, y Vyborg. De nuevo hay que puntualizar: Schulze-Boysen avisaba de que los alemanes estaban preparando un ataque contra la URSS, pero descartaba que éste se produjese antes de que terminase la guerra con Inglaterra.

Anatoli Gurevich era un agente de la inteligencia militar soviética en Francia y Bélgica. Ya en octubre de 1940 informó a Moscú de que los alemanes estaban preparando un ataque a la URSS el año siguiente. A comienzos de 1941 informó desde Bruselas que el ataque sería el mes de mayo.

Willie Leman (alias Breitenbach) era un agente de la Gestapo en misiones de contraespionaje que trabajaba para la inteligencia soviética desde la década de los 20. En marzo de 1941 informó a Moscú que la inteligencia militar alemana se estaba reorganizando para dar prioridad al departamento encargado de Rusia. El 19 de junio informó que el ataque iba a comenzar el día 22 a las 03:00 horas.

La red Lucy, dirigida por un periodista alemán llamado Rudolf Roessler, y que tenía informadores aún hoy desconocidos dentro del alto mando alemán, advirtió a comienzos de junio del inminente ataque alemán, incluyendo informaciones sobre el despliegue de las unidades alemanas y sus objetivos. Lucy transmitía su información a través de Alexander Rado, alias Dora, que operaba desde la neutral Suiza. En los dos años anteriores ya había enviado información precisa sobre el plan Blanco (la invasión de Polonia) y el Plan Amarillo (la ofensiva contra Bélgica, Holanda y Francia). Sin embargo, no era considerado un informador de fiar. A Stalin le parecía sospechoso que no aceptase dinero por sus servicios.

Los informes de los espías soviéticos eran casi continuos. En las semanas anteriores al comienzo de Barbarroja los agentes en los Balcanes y Europa oriental daban avisos del despliegue de unidades alemanas en las fronteras soviéticas. El 14 de mayo fue el agente con nombre en clave Zeus desde Sofía. El 19 Dora desde Zurich y el 20 Extern desde Helsinki comunicaron que los preparativos para el ataque se estaban ultimando. El 29 de Mayo ABC, desde Bucarest, dio la fecha del 15 de junio como la del comienzo de la invasión.

Un editor alemán entregó en la embajada soviética en Berlín una copia de un diccionario ruso-alemán del que había recibido el encargo de hacer miles de copias. Incluía la traducción de frases como "manos arriba" y "lléveme con el jefe de la granja colectiva".

El 20 de marzo, el general Filip Golikov, jefe del GRU (el servicio de información militar, dependiente del estado mayor del ejército soviético, la agencia de inteligencia que más entera había salido de las purgas) presentó un informe que alertaba de la concentración de tropas alemanas en la frontera, y añadía que un oficial alemán había informado al agregado militar soviético en Berlín que se estaba preparando la invasión de la URSS (aunque se añadía que esta no se produciría antes de que terminase la guerra con Gran Bretaña). En los dos meses siguientes Golikov siguió presentando informes que daban cuenta del aumento de la actividad y de la concentración de tropas alemanas en la frontera. Pero al mismo tiempo seguía descartando el ataque y calificando los rumores como desinformación procedente de la inteligencia británica, que trataba de provocar una crisis entre Alemania y la URSS. Le decía a Stalin exactamente lo que quería oir.

Por vía diplomática también llegaron múltiples avisos a Moscú de lo que estaban preparando los alemanes, desde los gobiernos británico, estadounidense e incluso chino.

Churchill cuenta en sus memorias cómo intentó convencer a Stalin de las intenciones alemanas. Según él, a finales de marzo de 1941 ya estaba convencido de que Hitler planeaba un ataque a la Unión Soviética, gracias a los informes que llegaban a los servicios de inteligencia británicos de sus agentes en los Balcanes (y más probablemente gracias a la descodificación de comunicaciones militares alemanas, algo que cuando Churchill escribió sus memorias todavía era información reservada). El 3 de abril envió un mensaje a su enbajador en Moscú, sir Stafford Cripps, con el encargo de que éste informase a Stalin en persona de los movimientos de divisiones motorizadas alemanas desde los Balcanes a Polonia. Churchill en sus memorias culpó al embajador de haber incumplido sus instrucciones cuando entregó el mensaje con tres semanas de retraso a Andrei Vishinski. Churchill pensaba que dando el mensaje a Stalin urgentemente y en persona se habría recalcado su importancia y puede que hubiese convencido a Stalin para actuar.

Pero antes incluso de estos hechos, en marzo de 1941, la Secretaría de Estado estadounidense había entregado al embajador soviético en Washington, Konstantin Oumansky, una copia de los planes de la Operación Barbarroja. Un resistente antinazi alemán se los había hecho llegar al agregado comercial norteamericano en Berlín, Samuel Woods.

A comienzos de junio el embajador estadounidense en Moscú hizo llegar al Ministerio de Asuntos Exteriores soviético las informaciones sobre los preparativos de la invasión que la Secretaría de Estado norteamericana estaban recibiendo de su cónsul en Königsberg (Prusia Oriental).

El 10 de junio el viceministro británico de Asuntos Exteriores, sir Alexander Cadogan, convocó al embajador soviético en Londres, Ivan Maisky, para entregarle información de inteligencia sobre la concentración de tropas alemanas en las fronteras soviéticas. Los días 12 y 13 fue el propio ministro, Anthony Eden, quien hizo llamar a Maisky para insistirle en la inminencia del ataque (aunque hay que decir que la mayor parte de la información entregada en esa ocasión por los británicos era errónea).

Un avión alemán fue capturado en la localidad de Rovno cuando tuvo que hacer un aterrizaje forzoso por problemas mecánicos. Los soviéticos comprobaron que estaba siendo utilizado para hacer mapas y planos de carreteras de las regiones occidentales de la URSS. En las semanas anteriores a la ofensiva las violaciones del espacio aéreo soviético por parte de aviones espía alemanes eran continuas, y se fueron intensificando a medida que se acercaba el día del comienzo de la invasión. Cuando Zhukov trató de convencer a Stalin para que diese orden de derribar los aviones alemanes, éste le respondió que el embajador alemán le había pedido que ignorase esos vuelos, que se trataba de prácticas llevadas a cabo por pilotos inexpertos.

El 22 de junio de 1941 comenzó la Operación Barbarroja. La sorpresa fue total.


Laurence Rees: Una guerra de exterminio.
Alvaro Lozano: Operación Barbarroja
Slava Katamidze: KGB
Winston Churchill: La Segunda Guerra Mundial.
http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/espionaje/roessler.html
http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/espionaje/richardsorgeLARGE.html
http://www.nationmaster.com/encyclopedia/Abwehr
http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/RUStrepper.htm

Kurt Meyer

Fué buscando este tema que afortunadamente encontré lo foro, hace más de un año.

Mi pregunta és sencilla. Stalin era así tán estupido?

Era paranoico - por eso trató de aniquilar milliones de su propio pueblo. Podria creer que hasta su perro era una amenaza, y lo enviar a Beria.

Era muy inteligente - obtuve el poder supremo en la Unión Soviética, venciendo enemigos reales y imaginarios. O que no és poco.


Así que, en contra todas las evidencias, se creer que todos los informes de la invasión eran falsos... <<8

Saludos



Nonsei

Tú mismo te has respondido, Kurt. Stalin era un paranoico. Si no se fiaba de nadie, ¿cómo iba a confiar precisamente en los espías, cuyo trabajo es engañar a todo el mundo?

Kurt Meyer

 <<12 No Nonsei. La cuestión era: Stalin jamás dejo pasar cualquier tipo de amenaza a su poder, real o imaginaria.

No atacó a Finlandia por se creer que la misma era una amenaza? Finlandia? una amenaza?

Bueno, entonces tenia más respecto por lo poderoso ejercito finlandes que por lo ejército alemán.

Stálin era loco, paranoico y genocida. Pero no estupido.

Nonsei

Stalin no quería entrar en la guerra. Creía que Hitler tampoco, que para los alemanes sería una locura abrir un segundo frente cuando todavía estaba en guerra con Gran Bretaña. Y creía que los grandes beneficiados de un enfrentamiento entre Alemania y la URSS eran precisamente los ingleses. Todo esto, en mi opinión, era una forma de pensar lógica, sí que demostraba inteligencia. Y luego el pensamiento lógico se combina con la paranoia: cuando los hechos comenzaron a demostrar que podía estar equivocado y que los alemanes no estaban actuando de la forma que a él le parecía lógica (mantener el pacto con la URSS y no arriesgarse a un conflicto que sería perjudicial para ellos) se negó a aceptar la realidad y llegó a la conclusión de que todo se trataba de una campaña de desinformación orquestada por los servicios secretos británicos.

No quiso cambiar de opinión: si los beneficiados eran los ingleses, los que generaban las informaciones tenían que ser ellos también. Los espías no eran de fiar, ni los militares, sólo podía confiar en sí mismo y en lo que le decia la lógica.

Y luego está el daño que hicieron las purgas en la cúpula militar soviética y los servicios de inteligencia. Nadie se atrevía a contradecir a Stalin. Si era conocido lo que pensaba en un tema, los informes que le llegaban le decían siempre lo que quería oir. Puede que no le ocultasen datos, pero los presentaban con unas conclusiones más adaptadas a las ideas de Stalin que a los hechos. Le servían para autoconvencerse todavía más.

Kurt Meyer

Cita de: Nonsei en 15 de Febrero de 2008, 20:19:23 pm
Stalin no quería entrar en la guerra. Creía que Hitler tampoco, que para los alemanes sería una locura abrir un segundo frente cuando todavía estaba en guerra con Gran Bretaña.


Desto no estoy convencido. Quizás no queria la guerra en aquello momiento. Los ideales comunistas eran claramente expansionistas, sea por la revolución, sea por la guerra.

A ver: guerra civil española (e esta perdiéron), territorios de Finlandia; los paises bálticos, Bessarábia y mitád de Polonia (solo la parte que invadió Alemania hizo con que los ingleses y franceses se quedasen chocados y declarasen la guerra...pero esto ya és otra historia)

Alguién sigue piensando que las fuerzas sovieticas en el frente oeste éran tán solo defensivas? Más de cien divisiones?

En mi opinión la falla era Stalin se creer que podria vencer Alemania con facilidád. Seguro que conocia mejor a las fuerzas alemanas que los alemanes a las fuerzas sovieticas. La logica és correcta. Alemania no estaba preparada para una guerra con Unión Sovietica.

Saludos 

Nonsei

Ni la Unión Soviética para una guerra con Alemania. Stalin no esperaba la guerra, porque si la estuviese esperando sí que habría hecho caso de los informes que le decían que iba a comenzar.

Y no era solo Stalin quien pensaba así. Esto decía Zhukov: "La mayoría de quienes rodeaban a Stalin suscribía las opiniones políticas que había expresado antes de la guerra, y en especial la idea de que, si no propiciábamos provocación alguna ni dábamos un paso en falso, Hitler no vulneraría el pacto para atacarnos". Claro que seguramente no todos los que creían que había que evitar provocaciones y que no había peligro de guerra tenían acceso a la informaciones de inteligencia que le llegaban a Stalin, pero el pacto germano-soviético estaba funcionando y beneficiaba a las dos partes.

Cita de: Kurt Meyer en 15 de Febrero de 2008, 20:39:05 pm
Alguién sigue piensando que las fuerzas sovieticas en el frente oeste éran tán solo defensivas? Más de cien divisiones?


Sobre esto ya debatimos más de una vez en el foro. Pero no sé, esta es la sección de espionaje, y me parece que no es el sitio para hacerlo. Si crees que Stalin también planeaba atacar a Alemania podemos retomar este tema, por ejemplo: http://mundosgm.com/smf/index.php?topic=227.90

Lenz Guderian

26 de Febrero de 2008, 18:27:23 pm #7 Ultima modificación: 26 de Febrero de 2008, 19:45:23 pm por Lenz Guderian
Stalin desconfiaba de sus informantes, y muy especialmente de sus aliados occidentales . Un funcionario Inglés entrevistado en la serie "el mundo en Guerra" asi lo confirma. Había un ambiente de desconfianza mutua. Una especia de "psicologia inversa" donde se interpreta lo contario de lo que se te dice. Stalin pensaba que los aliados tenian el objetivo de enfrentarlo con alemania.

" El embajador soviético en Berlín, Vladimir Dekanozov, compartía la convicción
de Stalin de que se trataba de una campaña de desinformación desatada originalmente
por los británicos. Incluso desdeñó el informe de su propio agregado militar que se
refería al despliegue de 180 divisiones en la frontera. Dekanozov, un protegido de
Laurenti Beria, era también georgiano y miembro veterano de la NKVD. Su experiencia
en asuntos exteriores iba poco más allá de los interrogatorios y las purgas que había
realizado de diplomáticos mucho más experimentados que él."  (Beevor)


Por otro lado Zhukov en sus engorrosas memorias reconoce el shock provocado por el ataque al desmentir la version de que Stalin se había quedado paralizado por tiempo prolongado. El propio estilo de escritura del mariscal denota la atmósfera de estrés y paranoia que se vivía en la URSS


Nonsei

Irónicamente, la deficiente planificación alemana de Barbarroja les ayudó a conseguir la sorpresa. Los servicios de inteligencia soviéticos prestaban mucha atención a detalles como el precio de la lana en Alemania o el tipo de grasa que utilizaba en sus armas el ejército alemán. Suponían que antes de una campaña contra la URSS los alemanes se prepararían a fondo para esa guerra: tendrían que equipar con ropas de abrigo a millones de hombres, o adaptar sus armas y vehículos al clima ruso, la producción de determinados artículos se tendría que disparar, y otros, como los lubricantes, serían modificados en sus características para ser utilizados a temperaturas extremas. Pero nada de eso ocurrió, y así se reflejaba también en los informes del GRU que, al tiempo que referían las informaciones sobre movimientos de tropas y planes de ataque, descartaban que éste se fuese a producir y los acahcaban a maniobras de desinformación de la inteligencia británica.

Kurt Meyer

Me custa creer en esto. Se tomaban en serio informaciones como el precio de la lana o el tipo de grasa que utilizaban a los alemanes, pero no el despliegue de 180 divisiones...

Nonsei

El despliegue también lo conocían y se lo tomaban en serio, lo que no creían era que Alemania iba a comenzar una guerra sin previo aviso ni ninguna provocación. Las relaciones entre Alemania y la URSS estaban en unos momentos difíciles por la situación en los Balcanes, empezando por la intervención alemana que colocó a Antonescu en el poder en Rumanía, y terminando con la invasión de Yugoslavia. El rearme soviético hacía peligrar el envío de materias primas a Alemania, ya que la URSS aumentó su consumo interno, y ya habían dejado ver que habría que renegociar los convenios comerciales. Los soviéticos esperaban medidas de presión alemanas, y así fue como entendieron el despliegue alemán en las fronteras.

Kurt Meyer

Nonsei, si fueras tu el lider de Unión Soviética, entenderias el despliegue de 180 divisiones como solo un acto de "presión"? Yo no.

Tampoco me creio que los alemanes interpretaban el acumulo de tropas sovieticas tán solo como  presión, o como dicen los historiadores como "tropas de defensa".

Esto de guerra sin previo aviso o ninguna provocación no deberia sorprender a los sovieticos, ya que los mismos invadieron a Finlandia sin ningun previo aviso o provocación. 

Nonsei

Cita de: Kurt Meyer en 28 de Febrero de 2008, 17:53:20 pm
Nonsei, si fueras tu el lider de Unión Soviética, entenderias el despliegue de 180 divisiones como solo un acto de "presión"? Yo no.


Es un hecho que lo entendieron así. Conocían el despliegue, y los informes de los servicios de inteligencia (principalmente el GRU) daban cuenta de él. Pero en lo que fallaban era en las conclusiones. No ponían en duda el despliegue, lo que no creían eran las informaciones que avisaban de que los alemanes iban realmente a atacar.

Cita de: Kurt Meyer en 28 de Febrero de 2008, 17:53:20 pm
Tampoco me creio que los alemanes interpretaban el acumulo de tropas sovieticas tán solo como  presión, o como dicen los historiadores como "tropas de defensa".


Dale la vuelta a este argumento. Si los soviéticos acumulaban divisiones en la frontera como medida de presión, estarían inclinados a creer que los alemanes estaban haciendo lo mismo que ellos.

Cita de: Kurt Meyer en 28 de Febrero de 2008, 17:53:20 pm
Esto de guerra sin previo aviso o ninguna provocación no deberia sorprender a los sovieticos, ya que los mismos invadieron a Finlandia sin ningun previo aviso o provocación. 


No fue así, la guerra comenzó después de una serie de incidentes fronterizos y ultimátums. Unos días antes de que comenzase la guerra ocurrió el "incidente de Mainila", un falso bombardeo finlandés contra un pueblo ruso, utilizado por Stalin para lanzar un ultimátum. Cuando el gobierno finlandés rechazó las condiciones fue cuando comenzó el ataque soviético.

Kurt Meyer

CitarDale la vuelta a este argumento. Si los soviéticos acumulaban divisiones en la frontera como medida de presión, estarían inclinados a creer que los alemanes estaban haciendo lo mismo que ellos.


No Nonsei, lo que creo és que los sovieticos se preparaban para el ataque. La disposición de tropas y los preparativos de logistica lo demonstran.

CitarNo fue así, la guerra comenzó después de una serie de incidentes fronterizos y ultimátums. Unos días antes de que comenzase la guerra ocurrió el "incidente de Mainila", un falso bombardeo finlandés contra un pueblo ruso, utilizado por Stalin para lanzar un ultimátum. Cuando el gobierno finlandés rechazó las condiciones fue cuando comenzó el ataque soviético.


Todo y cualquier incidente fronterizo fué efectuado por los sovieticos. Estos si fueron actos claros de provocación y agresión.
Todos los ultimatums demandaban territorios finlandeses, eso si. Patetico, para decir poco. Y estas demandas empezaran mucho tiempo antes, ya en 1938. Por acaso los finlandeses deberian acceptar estas demandas?

Nonsei

Cita de: Kurt Meyer en 28 de Febrero de 2008, 18:22:02 pm
No Nonsei, lo que creo és que los sovieticos se preparaban para el ataque. La disposición de tropas y los preparativos de logistica lo demonstran.


Demuestran una estrategia ofensiva y una doctrina militar demasiado contaminada por la propaganda política. Si había guerra el Ejército Rojo cruzaría las fronteras y lucharía en territorio enemigo, quien lo pusiese en duda o quien sugiriese que quizás fuese mejor preparar unas líneas defensivas fuertes o ceder terreno y preparar una defensa en profundidad corría el riesgo de ser enviado a picar hielo a Siberia.

Cita de: Kurt Meyer en 28 de Febrero de 2008, 18:22:02 pm
Todo y cualquier incidente fronterizo fué efectuado por los sovieticos. Estos si fueron actos claros de provocación y agresión.
Todos los ultimatums demandaban territorios finlandeses, eso si. Patetico, para decir poco. Y estas demandas empezaran mucho tiempo antes, ya en 1938. Por acaso los finlandeses deberian acceptar estas demandas?


No digo que los finlandeses tenían que haber cedido al ultimátum ni a las presiones soviéticas, no es ese el tema, lo que digo es que antes del ataque soviético a Finlandia hubo un periodo de "calentamiento", como también lo hubo antes del ataque alemán a Polonia. Stalin podía pensar perfectamente que si se diese el caso los pasos iban a ser similares, que los alemanes plantearían unas exigencias o un ultimátum apoyado en una amenaza de ataque, y que él aún tendría margen de negociación.