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Conflictos anteriores al Siglo XIX / Re:La Armada Invencible.
Último mensaje por Lenz Guderian - 23 de diciembre de 2018, 17:12:16 pm
Tiene muy buena información. Son profesionales Muy especializado tal vez, y lo comento porque no vi un relato completo de la batalla de Trafalgar.  Esta gente si sabe lo que hace
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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 22 de diciembre de 2018, 18:04:39 pm




                    LOS BUQUES.-


                   


                    Duilio.-24.281 T .-En enero de 1937, pasó a pertenecer a la compañia Lloyd Triestino, continuando efectuando su ruta Genova-Ciudad del
               Cabo hasta 1939.  Con la excepción de un viaje extraordinario a Cádiz en junio de 1939, para la repatriación de soldados italianos que regresaban
               de la guerra civil española, el Duilio permaneció en servicio a lo largo de la costa oeste de África hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial,
               cuando quedó atracado por primera vez en el puerto de Nápoles y posteriormente en el  de Génova.

                   Después de la transformación necesaria en Trieste, el 13 de abril de 1942, el Duilio zarpó de Génova junto con el gemelo Giulio Cesare para la
               primera de las tres misiones de repatriación de civiles italianos de las colonias de Somalia y Etiopía caídas en manos inglesas, alternando en los
               viajes con los buques Saturnia y Vulcania. Al final de esta tarea, el Giulio Césare y el Duilio fueron puestos en desarme en Trieste en agosto de
               1943; el Duilio fue alcanzado por bombas incendiarias y destruido durante un ataque aliado en la capital Juliana el 10 de julio de 1944, mientras se
               encontraba en el Vallone di Zaule (Trieste). El Giulio Césare, logró salir ileso,  pese a que estaba a unos cientos de metros del gemelo. El pecio , en
               febrero de 1948, fue reflotado y demolido en el astillero San Rocco di Muggia cerca de Trieste.         


                   


                    Giulio Cesare.-21.848 T . En enero de 1937, pasó a pertenecer a la compañia Lloyd Trietino, siendo destinado a la ruta de Genva-Ciudad
               del Cabo, hasta el 31 de marzo de 1939. A partir del 20 del mismo año fue destinado a  la línea Génova-Shanghai, dónde quedó hasta el 14 octubre
               de ese año para luego ser puesta en desarme en Génova. En el marzo de 1942 fue alquilada por la Cruz Roja Internacional para ser utilizada, en
               tres travesías para la repatriación de los internados italianos de las colonias del África Oriental italiana. Finalizados estos, en  junio de 1943  el barco
               fue trasladado a Trieste, dónde el 25 de agosto de 1944 fue dañado durante un raid aéreo aliado.
 
                    Sucesivamente otro raid aéreo aliado llevó al definitivo hundimiento del barco el 11 de septiembre de 1944, en aquel entonces en desarme en la
               rada del Vallone di Zaule. En junio de 1949 el derrelicto del Giulio Cesare fue recobrado y remolcado al astillero  de San Rocco de Muggia donde fue
               demolido.


                   


                    Saturnia.-23.940 T.- Desde 1932 pasó a pertenecer a la Societa Italia di Navegazione, efectuando la ruta con lo EE.UU. En mayo de 1940,
               el barco, recien arribado a Nueva York, fue internado a pesar de que Italia todavía no era beligerante.

                    Posteriormente, fue pintado de blanco y transformado en barco hospital, y de acuerdo con las fuerzas aliadas, fue enviado a Italia para
               comenzar el servicio de repatriación de los internados civiles y soldados italianos heridos del África Oriental (Etiopía y Somalia), con la protección de
               la Cruz Roja Internacional. Para estos servicios, ademas de su gemelo el Vulcania, también se utilizaron otros buques de la compañía Lloyd
               Triestino: el Caio Duilio, y el Julio César.  Dado que los aliados temían el hundimiento de alguna de estas unidades a su paso por el Canal de Suez,
               que de este modo se habría cerrado por la fuerza durante meses, para llegar a África Oriental las cuatro naves fueron obligados por los tratados a
               realizar la circunnavegación de África. En diciembre de 1945 el buque fue requisado por la Marina de los Estados Unidos para continuar con el
               servicio como buque hospital con el nombre de Frances Y. Slanger para escenarios de guerra de las tropas estadounidenses, hasta noviembre de
               1946, en que retornó a sus propietarios.


                   


                    Vulcania.-24.469 Ton.- Desde 1932 pasó a pertenecer a la Societa Italia di Navigazione, continuando durante varios años la ruta a New
               York.En 1941, el transatlántico fue requisado por el Estado italiano para ser utilizado como transporte de tropas en el norte de África. En 1942, de
               acuerdo con las fuerzas aliadas comenzaron el servicio de repatriación de los internados civiles (especialmente mujeres y niños) y soldados italianos
               heridos del África Oriental Italiana, con la protección de la Cruz Roja Internacional. Para estos servicios, ádemás de su gemelo el Saturnia, también
               se utilizaron otros buques de Compañías italianas: el Caio Duilio, y el Giulio Cesare . Dado que los aliados temían un hundimiento de alguna de
               estas unidades a su paso por el Canal de Suez, (que de este modo se habría cerrado por fuerza durante meses), para llegar al África Oriental, las
               cuatro naves fueron obligadas por los tratados para realizar la circunnavegación de África.

                    Tras el armisticio del 8 de septiembre 1943, en el "Vulcania" se embarcó parte de los estudiantes de la Academia Naval, basada entonces en
               Brioni, para transferirlos a un puerto en Puglia, no pudiendio realizar la misión, al haber sido hecho encallar.
               (ver: http://www.etheca.net/emiliopanella/hospes/proia061.htm). Por lo tanto, fue requisado por los alemanes. Recuperado posteriormente, fue
               adjudicado a la American Expor Line en marzo de 1946 para efectuar viajes a Egipto, hasta noviembre de dicho año, en que fue restituido a sus
               propietarios.






               Es un recopilación de datos de las siguientes fuentes.-


               http://www.difesa.it/Area_Storica_HTML/editoria/1993/in-guerra-III/Pagine/files/basic-html/page157.html
               www.ilpostalista.it/pow/015.htm
               http://granditransatlantici.blogspot.com/2010/05/saturnia-e-vulcania-1927-1928.html
               http://granditransatlantici.blogspot.com/2010/04/duilio-e-giulio-cesare-la-classe.html
               https://www.nauticareport.it/dettnews.php?idx=6&pg=6331
               http://www.naviearmatori.net/ita/armatore-26-1.html
               https://www.italianliners.com/duilio-it

               Imagenes.-


               http://transatlanticera.blogspot.com/2013/07/giulio-cesare1923.html
               https://youtu.be/n6rrs5fu7Zo
               http://senato.archivioluce.it/senato-luce/scheda/foto/IL0001000147/13/Le-navi-ospedale-Saturnia-e-Vulcania-nel-porto-di-Trieste-insieme-ad-altre-
               unitagrave-pronte-a-partire-per-lAfrica-Orientale.html
               http://senato.archivioluce.it/senato-luce/scheda/foto/IL0001000146/13/Le-navi-ospedale-Saturnia-e-Vulcania-nel-porto-di-Trieste.html
               http://senato.archivioluce.it/senato-luce/scheda/foto/IL0001000145/13/Un-Transatlantico-con-le-insegne-della-croce-rossa-in-partenza-dal-porto-
               di-Trieste.html
               http://senato.archivioluce.it/senato-luce/scheda/foto/IL0001000144/13/La-Nave-Vulcania-attraccata-in-porto.html
               http://senato.archivioluce.it/senato-luce/scheda/foto/IL0001000148/13/Una-folla-sul-molo-saluta-larrivo-delle-navi-ospedale-Saturnia-e-Vulcania-
               nel-porto-di-Trieste-di-ritorno-dallAfrica-Orientale.html
               https://www.archivioluce.com/archivio-fotografico-2/IL000157/13/Le-navi-ospedale-Saturnia.html
               https://www.Agencia_Bozzo.it/299-B_Piroscafo_Vulcania.html
               http://www.naviearmatori.net/ita/foto-221636-4.html ;



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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 19:43:14 pm

             VOLVAMOS A LOS HECHOS.....

                  A los cuatro buques seleccionados, además de la adaptación interior a las necesidades requeridas, también se intervino exteriormente en los
             mismos. Fueron pintados enteramente de blanco, junto con la franja verde y las cruces rojas propias de los buques hospital. También se pintaron en
             los costados unos enormes escudos de Italia, que ratificaban el fin a que se destinaban. Pronto fueron conocidos popularmente, por "le Navi
               Bianche" Las Naves Blancas......


                  Finalmente, el 2 de abril de 1942 comenzó la misión, bajo el mando de Su Excelencia Saverio Caroselli, ex gobernador de Somalia italiana.
                  Nombre oficial de la operación: "Misión Especial AOI"


                  LOS VIAJES

                  Las tres previstas rondas de viajes tuvieron un curso similar, con algunas variaciones en el tercer viaje, durante el cual los refugiados de Somalia
             fueron embarcados directamente en Mogadiscio. La duración de cada viaje fue de aproximadamente 3 meses, incluido el de ida y vuelta, y los días
             marcados en cada escala.

                  En Cabo Verde o Las Palmas, los vapores recibieron el reabastecimiento de combustible de los petroleros Arcola y Taigete, que hicieron 5 viajes a
             través del Atlántico para cargar el combustible necesario, antes de regresar nuevamente a su puerto de internamiento.

                  En los puertos de Berbera y Massaua, cada barco recibió alrededor de 2.000 repatriados a bordo, muchos de los cuales habían llegado agotados
             por el sufrimiento y la privación de los campamentos y las dificultades del viaje para llegar al puerto, llevados a cabo en etapas obligadas, cargados
             en camiones y trenes. Junto con  sus escasas pertenencias.

                  Cuando llegaron a bordo, las familias se registraron llenando un largo cuestionario y depositando el dinero que aún poseían o cargando en
             nombre de otras personas que no habían podido repatriarse.

                  Durante los viajes nacieron niños, murieron algunos muy enfermos, se celebraron  primeras comuniones. ...Para entretener a los más jóvenes,
             las actividades recreativas y deportivas se establecieron en un contexto de propaganda, como era habitual en aquellos años. También se imprimió y
             distribuyó una pequeña edición de algunos periódicos nacionales, como la "Giornale d'Italia", con los artículos recibidos via radio.

                  Desde el embarque y durante el viaje de regreso, la tripulación, las enfermeras de la Cruz Roja, los médicos, los religiosos prestaron toda su
             atención, con una participación humana que iba más allá del deber profesional, como lo demuestran los libros de recuerdos.

                  1º Viaje.-

                  Escalas.
             Duilio y Giulio Cesare.-Partieron de Trieste ( el Duilio) y Genova ( el G.Cesare) el 6 y 9 de Abril de 1942, repectivamente.- Gibraltar.- Port
             Elizabeth.- Berbera.- Port Elizabeth.- Las Palmas.- Gibraltar.- Napoles.- Livorno.- Genova. Donde arribaron el 29 de Junio.

             Saturnia y Vulcania.- Partieron de Trieste ( el Saturnia) y Genova (el Vulcania) el 2 y 4 de Abril de 1942, respectivamente.- Gibraltar.- Sam
             Vincenzo di Capoverde.- Port Elizabeth.- Berbera.- Port Elizabeth.- Las Palmas.- Gibraltar.- Napoles.- Liborno.- Napoles. Donde arribaron el 23 de
             Junio.

             Repatriaron a los civiles de los campamentos en Etiopía, los más urgentes de recoger. A su llegada a Italia, fueron recibidos como héroes y en los
             diversos puertos de desembarco fueron recibidos por gobernantes o miembros de la familia real.

                  2º viaje.-

                  Escalas.-

             Duilio y Giulio Cesare.- Partieron de Genova, el 21 de Octubre.- Gibraltar.- Las Palmas.- Port Elizabeth.- Berbera.- Massaua.- Port Elizabeth.-
             Las Palmas.- Gibraltar.- Brindisi.- Venecia.- Trieste. Donde arribaron el 16 de enero de 1943.

             Saturnia y Vulcania.- Partieron de Genova el 21 de Octubre.- Gibraltar.- Las Palmas.- Port Elizabeth.- Berbera.- Port Elizabeth.- San Vincenzo
             di Capoverde.- Gibraltar.- Brindisi.- Venecia.- Trieste. Donde arribaron el 10 de Enero de 1943.

             Entre los civiles embarcados también estaban los del campo de recolección de Decamerè en Eritrea y las mujeres y los niños del campo de Nyeri
             en Kenia.

                  3ºviaje.-

                  Escalas.-

             Duilio y Giulio Cesare.- Partieron de Trieste el 22 de Mayo de 1943.- Gibraltar.- Port Elizabeth.- Aden.- Massaua.- Aden.- Port Elizabeth.- Las
             Palmas.- Gibraltar.- Tarento. Donde arribaron el 31 de Agosto.

             Saturnia y Vulcania.- Partieron de Trieste el 20 de Mayo de 1943.- Gibraltar.- San Vincenzo di Capoverde.- Aden.- En este puerto, se
             separaron ambos barcos, dirigiéndose a diferentes puertos. El Saturnia a Mogadiscio y Port Elizabeth. El Vulcania a Massaua, Gibuti Y Port Elizabeth,
             donde se reunieron de nuevo, continuando ambos rumbo a San Vincenzo di Capoverde.- Las Palmas.- Gibraltar.- Tarento. Donde arribaron el 11 de
             Agosto.

                  Durante el viaje a los refugiados llegó la noticia del desembarco de los aliados en Sicilia y la caída de Mussolini, lo que dejó a estas personas,
             (lejos de Italia durante muchos años), sin una percepción actualizada de la evolución de la situación militar y política. La escolta inglesa los escoltó
             hasta el canal de Sicilia, y los aviones y la marina aliada los escoltaron hasta que estuvo seguro de que irían a Tarento, el único puerto permitido
             para el atraque. No les esperaba ninguna fanfarria, solo las enfermeras de la Cruz Roja distribuían caramelos a los niños y les ofrecían una pequeña
             bienvenida. Mientras viajaban en tren para llegar a sus destinos, entre el 13 y el 17 de agosto, Roma, Nápoles, Turín, Milán y otras ciudades fueron
             alcanzadas por los bombardeos de los aliados: fue la bienvenida a un país con la guerra en casa, la primera prueba de los tiempos difíciles que
             seguirían. Italia ya estaba dividida en dos y algunos de los niños  repatriados llegaron a ser arrastrados por la guerra civil que estalló unos meses
             después.

                  Al final de las 3 misiones, los civiles repatriados de África del Este eran aproximadamente 28,000: solo en Eritrea había alguna voluntad y
             posibilidad de quedarse y continuar las actividades emprendidas, Etiopía debía ser abandonada por todos y en Somalia la presencia italiana se había
             reducido a menos de dos mil personas. Los que se quedaron, especialmente con familiares que residían en el norte de Italia, quedaron de hecho
             abandonados durante casi 2 años, con solo la posibilidad de comunicación confiada a los mensajes de la Cruz Roja, a los que se agregaron los del
             Vaticano, por iniciativa del Vicariato Apostólico de Asmara.


                                                                                   

                                                                                   Recorte de una noticia de prensa, correspondiente al tercer viaje, utilizada como Tarjeta Postal.
                                                                                                                            (Collezione Beniamino Cadioli.)




                                                                                                                                                                                Continua...
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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 18:48:11 pm

                 La operación debía ser un hecho positivo y no negativo, ya que, como ya se señaló, la organización de los buques, el alojamiento a bordo, las
            asistencias sanitarias, y los suministros constituían un esfuerzo económico y organizativo  importante al cual se sometió el Gobierno fascista :
            primero se creó una Comisión Interministerial para la organización de la expedición (38) y luego, para la realización de los viajes, una misión
            ad hoc, encabezada por Francesco Saverio Caroselli. , ex gobernador de Colonias y con el mismo grado considerado para esta función.

                 Como ya se mencionó, en las difíciles circunstancias económicas en las que la Italia de la época se encontraba , se planificaron y gastaron 26
            millones para la configuración especial de los barcos y se debieron prever otros tantos millones para la reconversión  de las unidades, una vez se
            completara la repatriación y los barcos se retornaran a las  compañías navieras que los habían puesto a disposición. Y no solo estos eran los gastos
            que debían afrontarse: la parte más grande y difícil se refería ciertamente a los cambios de divisas,  ya escasas en las arcas estatales, para el
            suministro de combustibles. Pero los gastos no se limitaron solo a estos desembolsos, considerando que, sin duda, también era necesario pensar en
            la concesión de un subsidio inmediato para los retornados a fin de permitir comenzar su estancia en territorio italiano (los daños de guerra habrían
            sido previstos para el final del conflicto) (39)


                 (38) Decreto interministerial n. 378 del 28.1.1942. La comisión interministerial incluyó representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores,
                    de África italiana, de la Regia Marina y de Finmare.

                    (39) Pier Marcello Masotti, en su artículo, ofrece una cantidad global de desembolso financiero para los tres viajes. de 760 millones de liras en el
                    momento, pero no indica la fuente de esta cifra ni los elementos individuales incluidos en ella. En los documentos consultados por el autor del
                    presente estudio, una cifra global no aparece ni para los viajes individuales ni para la operación en su totalidad. Sin embargo, teniendo en
                    cuenta los costos de los accesorios, los de los alimentos y las prendas de vestir, los costos de los combustibles y los de los salarios y las misiones
                    del personal militar y civil, la cifra está cerca de la realidad.



                                                       _____________________________________________________



                    Dada la urgencia de las compras a hacer y los trabajos a realizar, estaba previsto en el decreto ministerial relativo a la constitución de la
               Comisión interministerial para la repatriación , que, haciendo uso de una facultad otorgada por la Ley 21.10.1940 Nº. 1518 (40), el Ministerio
               del Africa Italiana podría  llevar a cabo negociaciones privadas para la adquisición de lo que se necesitara para la misión sin observar los límites de
               gasto y que todos los gastos relacionados con la repatriación podrían aprobarse y liquidarse mediante un procedimiento de emergencia, que no
               habría tenido en cuenta la legislación normal de la contabilidad estatal (41). Durante la realización de la Mision, el único responsable político
               y financiero habría sido el Jefe de Misión  Caroselli , aunque se habrían pagado gastos urgentes  y de pequeña entidad, con el permiso del
               Comisionado Real a bordo (42), que estaba previsto para cada unidad, dado que la Jefatura de la Misión tenía al Vulcania como su sede y,
               por lo tanto, no habría podido actuar con prontitud para las emergencias a bordo de cada buque. (43).

                    Siempre en un contexto de repercusión psicológica positiva de repatriación, con el acuerdo de los británicos, se decidió dejar a los italianos que
               permanecerían en AOI, a la espera de su turno de regreso,  para aliviar su  estadía en los campos de internamiento, una buena provisión de
               "productos de consuelo" típicamente italianos (44), tanto para darles la idea de que La patria no los había olvidado y que era capaz de
               satisfacer las necesidades de sus hijos lejanos, incluso con el propósito de obtener el respeto y la apreciación del enemigo, quien habría podido
               constatar que Italia no tenía dificultades económicas ni de abastecimiento alimentario, y que sin privar de nada a sus connacionales internos , ser
               capaz de cubrir en gran medida  sus necesidades, incluso si no son realmente primarias (45).

                    Sin olvidar a sus compatriotas, se prestó especial atención a los repatriados, para quienes las autoridades competentes acordaron un programa
               cuidadoso de asistencia, de "atención político-social y moral" para cada escalón entrante, para que "sea intenso y oportuno el trabajo de
               propaganda ''
que  "cancelaría cualquier impresión reportada durante el triste período de ocupación "y que "reviviera el espíritu fascista y la
               voluntad de volver a poblar el imperio después de la reconquista "
: analizando con cuidado, tanto el decreto que establece las reglas y
               regulaciones para la misión como las órdenes de servicio dadas por Caroselli antes de la salida de los barcos, observamos que siempre se le dio
               gran importancia y amplio espacio a la "acción de asistencia moral y material y del encuadre político de los repatriados ", también se unieron
               con un trabajo generalizado de recopilación de información política relativa a los fichados como  antifascistas.

                    En la orden de servicio nº 1, en el punto 6 leemos: "El R. Comisionado debe proporcionar al servicio de asistencia social política de los
               repatriados, aplicando los requisitos establecidos por el Gobernador Jefe de  la Misión y utilizando el personal de asistencia femenino y el personal a
               cargo del servicio administrativo y contable ", de aquí en adelante, punto 9) m.: '' el personal femenino.... se encarga  específicamente: a) de la
               asistencia moral y política  de los repatriados ..."



                    (40) Esta ley establece normas para la gestión financiera y de activos del estado en tiempo de guerra.

                    (41) Ver art. 5 de las Reglas reglamentarias dictadas para cada viaje de repatriación y recopiladas, junto con los decretos interministeriales y las
                    órdenes de servicio relacionados en un volumen del cual se conserva una copia en A.S.M.A.I., III, Archivio Segreto, cit. Estas normas incluían,
                    entre otras cosas, la asistencia religiosa a bordo, la biblioteca, los cuadernos de bitácora, las transmisiones de radio, los espectáculos
                    cinematográficos, la distribución de juguetes, la asistencia social y los servicios de capacitación política de retornados, asistencia cultural y
                    asistencia después del desembarco para iniciarse en las regiones de origen y colocación en el trabajo.

                    (42) Cada Comisionado Real, uno para cada unidad, fue asistido por un oficial, un oficial no comisionado y un agente de la Policía Africana
                    Italiana.

                    (43) Artículo 6 de las normas reguladoras antes mencionadas.

                    (44) Para obtener detalles sobre lo que se carga (alimentos y ropa), además de los artículos de Pomilio y Masotti, consulte también el informe
                    Teruzzi y las listas específicas en ASMAI, pos.180 / 45, f.60, 162. Entre los artículos típicamente italianos embarcados, también "Elixir de China",
                    brandy (denominado coñac), pastina Buiti y aceite de oliva.
 
                    (45) los problemas relacionados con las existencias cargadas o descargadas de la frontera eran muchos y muchos estaban expuestos a roturas,
                    deficiencias o "desapariciones" de diversos materiales y alimentos. Esta parte de la organización era la que tenía los aspectos menos gloriosos y
                    mezquinos de la expedición: de hecho, frente a un gran número de efectos de alimentos y ropa, cuando ya en Italia había racionamiento y
                    escasez de alimentos, probablemente algunos operadores pensaron que era posible actuar con cierta facilidad, mientras que otros tomaron
                    medidas para pequeñas venganzas personales, con quejas y exposiciones de diversa índole. Ver A.S.M.A.I., pos. 180/46, archivo sobre los
                    informes de repatriados.

            
                                      
                                                              --------------------------------------------------------------


     La repatriación de italianos del África oriental italiana, acto debido al fascismo, fue en sí misma un hecho político positivo también para el
     régimen, tal como había intentado lograrlo y liderarlo; Claramente, también sirvió para enraizar en muchos italianos, antifascistas o no, una mejor
     opinión del enemigo inglés, que el estereotipo inculcado por la propaganda fascista, vió como insensible, dotado de una buena dosis de cinismo,        
     oportunista políticamente. Los repatriados reconocieron que los británicos nunca se enfurecieron directamente contra la población civil italiana  y
     que a pesar de que a veces eran duros con los prisioneros, intentaron mantener bajo el número de internos civiles.


                                                                                ==================================

               Son extractos del trabajo titulado "Li rimpatrio degli italiani dalla A.O.I..- Le Navi Bianchi" de Maria Gabriella Pasqualini, para la publicación de:
            Stato Maggiore Difesa: Ufficio Storico. Commissione Italiana di Storia Militare, titulada: L'Italia in Guerra.- Il terzo anno,1942.- Cinquant'anni dopo
            l'entrata dell'Italia nella 2ª Guerra Mondiale.-Aspeti e problemi.  Public. in Roma 1993.

           http://www.difesa.it/Area_Storica_HTML/editoria/1993/in-guerra-III/Pagine/files/basic-html/page157.html




                                                                                                                                                                             Continua...

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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 17:21:29 pm




                    Ciertamente, las repercusiones políticas de tal repatriación debían considerarse con mucho cuidado, y lo fueron, porque el regreso de una masa
               de italianos y, sobre todo, de italianos que habían estado lejos de la patria durante tanto tiempo, también podría haber ocasionado graves
               problemas de orden interno. Por las repercusiones psicológicas de una repatriación impuesta, apresurada y en condiciones difíciles. Una vez que
               regresaran a sus regiones de origen, los trabajadores repatriados no deberían ser "un elemento de depresión".

                    El momento no era el más fácil ni el más oportuno para esta operación: el desacuerdo entre Italia y Alemania se agravaba, el consenso al Duce y
               el fascismo no era muy granítico y los errores políticos y militares de Mussolini comenzaron a ser muy evidentes no solo para la población, sino
               también reconocidos para gran parte de la "nomenclatura" fascista más advertida y realista.

                    En las decisiones del gobierno fascista, un elemento que no se debía subestimar era la situación económica italiana que, después de dos años de
               guerra, estaba muy comprometida, además los impuestos y las tasas de todo tipo seguían pesando sobre toda la ciudadanía. La organización de la
               misión también implicó un gran esfuerzo económico para las vacías arcas estatales. A pesar de la situación contingente, la misión se llevó a cabo
               con gran gasto de recursos. Pero la repatriación era, por lo tanto, una operación de gran delicadeza, en muchos aspectos, a la cuales, el gobierno
               fascista no podía sustraerse.

                    Además, el conocimiento de otro elemento, y de las consideraciones ya vistas, había indicado claramente al gobierno fascista que tenía que
               proceder con la repatriación requerida: el Vaticano había anunciado que su propia iniciativa tenía como objetivo concentrar los núcleos de
               connacionales dispersos en todo el territorio, en los centros más controlables de Mogadiosio, Asmara y Harar, antiguos centros de recolección
               organizados por iniciativa italiana .

                    Se creía que con esta iniciativa la Santa Sede quería ayudar, controlar e influir políticamente a través de sus vicarios apostólicos y sus misiones,
               y los italianos se concentraran e internaran. La aceptación por parte del gobierno italiano de las propuestas británicas y la activación de la operación
               de repatriación impulsaron automáticamente la iniciativa de la Santa Sede, aparentemente con cierto alivio del gobierno fascista. Sin embargo, la
               diplomacia del Vaticano, a pesar de haber dejado la solución del problema en manos italianas, continuó presionando para que la operación se llevara
               rápidamente a puerto, también temiendo, como los británicos, represalias contra los italianos en el momento en que los etíopes hubieran
               recuperado el poder.

                    Sin embargo, fueron oficialmente "consideraciones de orden militar" las que determinaron, en via prioritaria, al gobierno italiano a
               aceptar la oferta inglesa, tanto para despejar el campo de posibles rehenes como para evitar temidas represalias en el momento en que Italia
               pasase a la Reconquista del territorio. No por esto cesaron, por parte italiana, las reiteradas acusaciones contra los británicos de que no sabían o no
               querían proteger a los civiles italianos, aunque tenían el deber de hacerlo.
 
                    Sin embargo, las razones humanitarias que tuvieron una gran influencia real, incluso oficialmente, en las decisiones tomadas por el gobierno
               fascista, se referían al deseo de reunir a aquellas familias divididas entre el Reino y las colonias y que no habían podido reunirse durante mucho
               tiempo debido a la vicisitudes de la guerra.

                    Pero al mismo tiempo, en la intención de las Autoridades, la operación no debía hacernos pensar, tanto a la opinión pública interna como a los
               enemigos, que hubo por el lado italiano, un abandono definitivo de las "tierras de ultramar italianas":  la repatriación debía considerarse solo como
               un éxodo temporal, porque Italia sin duda volvería, a más tardar al final de la guerra, a aquellos territorios.
 
                    No obstante, aunque, debido a una compleja serie de motivaciones, se aceptara la idea de repatriación de la AOI, el Gobierno fascista intentó en
               todo momento reducir el alcance del fenómeno y las consecuencias negativas para la propia Imagen, tanto en Italia como en el extranjero. En
               primer lugar, trató y esperaba poder evacuar a la población italiana solo de Etiopía, dejando a los residentes de Somalia y Eritrea en el lugar, por
               cuanto la permanencia de los italianos en esos territorios habría eliminado, que en un marco político internacional, según la interpretación de los
               propios gobernantes fascistas, "la impresión de un desalojo total de África Oriental" y habría confirmado "siendo la ocupación del Imperio
               un evento ocasional ocasionado por la guerra"
.

                    Dejar a los italianos que residen en los otros territorios del este de África, evacuando solo a Etiopía, habría fortalecido aún más la tesis del error
               británico en la entrega de responsabilidades de gobierno a los etíopes. Por lo tanto, la decisión de los ingleses de proceder con la evacuación de los
               italianos de Etiopía, al no permitir que permanezcan personal de actividades importantes, como lo solicitaron el Negus, y los otros territorios
               africanos vecinos, correspondió, en la interpretación fascista coherente, al "deseo de anular toda  influencia italiana en el Cuerno de Africa".
               Era un exacto encuadramiento del problema.
 
                    Desde el punto de vista de la organización logística de la misión, son bien conocidas las diversas dificultades que marcaron los acuerdos que
               finalmente intervinieron entre los gobiernos británico e italiano, a través en un primer momento con los estadounidenses y, después de su entrada
               en la guerra, con los suizos. El punto más difícil y controvertido del acuerdo se refería sobre todo a la ruta que las unidades italianas deberían seguir
               durante sus viajes: Inglaterra ni siquiera aceptó considerar la solicitud italiana de pasar por el Canal de Suez y, en cambio, exigió la ruta de
               circunnavegación de África por el Cabo de Buena Esperanza, que habría hecho que cada viaje de repatriación durara aproximadamente tres meses,
               con un alto gasto de combustible. y por lo tanto de alto costo para la parte italiana, de hecho, los británicos afirmaron que los suministros de
               petróleo fueran abonados  directamente por los italianos, aunque luego sugirieron un sistema para la reintegración del consumo de combustible.(29)
                    Luego, los británicos solicitaron que trece mil personas fueran repatriadas en cada viaje, considerando también la evacuación de Somalia y
               Eritrea; pero para cada viaje, por otra parte, solo unos diez mil (30) llegaron a ser repatriados.

                    También se conoció el incidente del hundimiento del petrolero Lucania, que salió de Taranto el 12.2.1942, en pleno cumplimiento de los acuerdos
               establecidos, y fue torpedeado y hundido en el mismo Golfo poco después: un incidente deplorable, que retrasó el comienzo de la misión; incidente
               del que sin embargo, los británicos se disculparon y se comprometieron a preveer el reemplazo del petrolero, al final de las operaciones de
              repatriación, con otro petrolero italiano refugiado en un puerto neutral.



                    29) Ver Informe Teruzzi, cit., P. 3. Para la parte técnica, los informes fueron llevados a cabo por parte americana , por el agregado naval y
                    por Italia, por el almirante de la división Giulio Raineri Biscia. Para detalles técnicos ver en particular A.S.M.A.I., pos. 180/45, f. 160, doc. n.
                    31/82 / C de 3.1.1942, Ministerio de Gabinete de la Marina en el Ministerio de África Italiana.


                                         _______________________________________________________________________


                    A principios de abril de 1942 (31) las unidades requisadas por el Ministerio italiano de África, los dos vapores Caio Duilio (32) y
               Giulio Cesare (33) y las dos motonaves, Saturnia (34) y Vulcania (35) podrían abandonar los puertos respectivos en el que
               estaban anclados para reunirse en convoy en Gibraltar, donde subiría a bordo la guardia armada británica, que se haría cargo, durante la
               navegación, del control de la estación de radiotelegrafía, del cumplimiento de los planes de navegación y del consumo de combustible , mientras
               que en el puerto habría llevado a cabo el control de las personas que habían desembarcado y el de los combustibles embarcados y desembarcados.

                    Se entendía que ninguna interferencia podría efectuar tal guardia sobre el servicio interno de a bordo (alojamiento, puentes, distribución de
               alimentos, agua, ropa, etc.) tanto en navegación como en los puertos.
 
                    En realidad, aunque difíciles y delicados, los contactos y acuerdos con el gobierno británico, a través de los gerentes de intereses, habían sido
               relativamente más fáciles que la organización, en el entorno italiano, de la expedición, en cuanto en todo caso  el gobierno fascista tuvo que tener
               en cuenta dos aspectos muy importantes: las reflexiones sobre la opinión pública interna y las reacciones de los repatriados, personas de todos los
               niveles sociales y culturales, que estaban a punto de regresar a sus hogares después de muchos años de ausencia y en condiciones muy precarias,
               habiendo perdido todas o la mayoría de sus pertenencias, por no mencionar a los que se habían quedado en tierra africana, incluso los muertos .

                    En lo que respecta al impacto en la opinión pública interna, al principio se intentó llevar a cabo la operación de manera silenciosa, incluso fue
               hecha a la población una oferta positiva: considerando que durante mucho tiempo había sido difícil intercambiar noticias con los familiares en tierras
               africanas, (debido a los problemas con los que llegaba y salía el correo del África Oriental), después de la victoria de los británicos, se decidió
               utilizar los viajes de los barcos a las antiguas colonias italianas para hacer llegar a los internados y a la población civil italiana las cartas de sus
               familiares en Italia y viceversa. La Agencia Stefani recibió un comunicado sobrio para su difusión, a través de los canales habituales controlados
               (prensa del régimen y organizaciones patrióticas  fascistas) con detalles sobre el uso efectivo de esta posibilidad. La operación tuvo un éxito
               predecible: más de 90,000 cartas fueron recibidas y pasadas por la censura, tanto de italianos como de ingleses, y solo diez fueron retenidas, lo que
               demuestra la "madurez" de los italianos . Primer efecto de imagen por lo tanto: la expedición para la "repatriación temporal" de los
               compatriotas mostró la vitalidad, la eficiencia y el interés del gobierno fascista, incluso hacia aquellos italianos que tenían uniones distantes en
               tierras extranjeras, internados, concentrados o prisioneros, que finalmente podrían recibir noticias de la patria.



                    (30) El primer viaje tuvo lugar entre abril y junio de 1942; el segundo: noviembre de 1942-enero de 1943; el tercero y último: mayo-
                    septiembre de 1943. Durante el tercer viaje, la noticia de la caída del fascismo llegó a bordo: el 7 de agosto de 1943, en un telegrama dirigido a
                    Caroselli, al dar esta información, también estableció la "supresión de uso del uniforme colonial y las insignias fascistas ", mientras que la
                    versión en inglés, prevista para cada correspondencia entrante o saliente, utilizó el término más categórico de" prohibido "(ASMAI, III, Archivio
                    Segreto, cit., b. , t.mma No. XIII / 20/12743 de 7.8.1943)

                    (32) Disponía después de la transformación y alistamiento realizada para la repatriación de los italianos,  de 2263 plazas, más 47 de aislamiento
                    infeccioso.

                    (33) Disponía de 2154 plazas, más 47 de aislamiento.

                    (34) Disponía de 2484 plazas, más 33 de aislamiento.

                    (35) Las mismas plazas que el  Saturnia.



                                                                                                                                                                                          Continua....
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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 16:22:34 pm




                   
                    ...en el informe Teruzzi, uno puede explicar fácilmente si se considera que los británicos habían hecho referencia explícita, al considerar los
               peligros a los que se enfrentaban los civiles italianos, a los sucesos de 1936, a los conocidos "excesos" de 1936 que siguieron al atentado al general
               Graziani y, por lo tanto, dejó una huella indeleble en la memoria de los etíopes, mientras que los italianos estaban convencidos de todo lo contrario,
               es decir, que los etíopes tenían en gran estima a los italianos y sin duda tenían una opinión de la dominación italiana más positiva que la formada
               contra la dominación británica, que había devuelto aparentemente el poder al Negus, pero que en realidad no lo había reintegrado positivamente en
               la plenitud de sus funciones imperiales de gobierno, y profesaban un profundo desdén y una falta de confianza con todo lo que fuera indígena .

                    En un informe de final de misión, se confirma que los merodeadores abisinios se lanzaron contra la población italiana, pero que ante su reacción
               armada desistieron de los ataques. El Negus, por otro lado, había ordenado respetar a los italianos y sus obras, para luego usarlos en la
               reconstrucción de Etiopía .
 
                    Marco Pomilio, en su artículo mencionado anteriormente, al citar la nota de los Estados Unidos sobre la solicitud de repatriación de parte de los
               civiles italianos, no consideró necesario resaltar las razones y motivaciones expuestas por el Gobierno británico para esta solicitud. Esto se puede
               entender fácilmente si notamos que la primera parte del artículo de Pomilio en muchas partes resume, palabra por palabra, casi copiándolo, el
               informe del Ministro italiano de África, un informe que el periodista/escritor evidentemente tuvo la oportunidad de leer. Especialmente en la parte
               referente a la conveniencia de aceptar la oferta británica. Teniendo en cuenta también la Editorial que había publicado el artículo de Pomilio, es fácil
               comprender que era evidente la voluntad de las Autoridades fascistas de dar a conocer al público en general en un lugar rígidamente controlado y
               seleccionado, como era  "Gli Annali", con los objetivos, motivaciones y consideraciones que indujeron al gobierno italiano a iniciar una
               operación de este tipo que debía considerarse de "carácter temporal". La prensa, en general, había recibido órdenes de "arriba", de no
               mencionar el envío de los barcos a A.O.I. para la repatriación de los italianos (18) además de la organización; incluso el regreso de los
               barcos del primer viaje, en junio de 1942, no tuvo trato especial en los periódicos, cuyas  primeras páginas fueron ocupadas providencialmente en
               aquellos días, por los eventos militares victoriosos que habían visto la toma de Tobruk (19).

 
                    18) Cf.Claudio Matteini, Ordini alla stampa-La política interna y exterior del régimen fascista en las "disposiciones" emitidas a los periódicos
                    por el Ministerio de Cultura Popular, Roma, 1945, p. 280: "Envío de barcos a A.O.I" Informe del 1 de abril de 1942: sin mencionar absolutamente
                    el envío de barcos italianos al AOI para traer a mujeres y niños italianos".
 
                    (19) En el" Corriere della Sera" del miércoles 24 de junio, p. 3 apareció un pequeño informe sobre la llegada de los barcos al puerto de Nápoles,
                    a pesar de que las principales Autoridades del Estado y los principales representantes de la familia real, habían ido a dar la bienvenida a los
                    repatriados; Jueves 25 de junio a las p. 2, el periódico reanudó la noticia de la llegada "de viajeros, cuyo espíritu patriótico es muy alto". En el
                    periódico La Stampa, el 23 de junio, p. 4, la noticia se dio acompañada de una foto; 25 de junio a p. 2 se habló de la llegada a Turín de
                    piamontéses que habían regresado con ese convoy desde África oriental. Incluso el Osservatore Romano, que ciertamente no era leal a las
                    órdenes del Ministerio de Cultura Popular, no creía que tuviera que dar las noticias con gran importancia: lo informó con un pequeño artículo en
                    la p. 4 de la edición del 25 de junio de 1942.


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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 15:56:22 pm



                ........... era evidente que para los británicos, un internamiento prolongado de todos los civiles italianos, todavía presentes en esa parte de África,
               sería un grave problema tanto de logística como de seguridad. También debe considerarse la evaluación que la organización y el mantenimiento de
               los campos de internamiento y concentración, incluso para la población civil (mujeres, niños, discapacitados y mayores de 60 años), habrían
               involucrado, además de los problemas mencionados, también éticos y morales. Para una comparación inevitable, aunque impropia, con esa realidad
               de los campos de concentración alemanes que ya se conocía en toda Europa ; pero para los ingleses, más que problemas morales, fue sobre todo
               poder disponer libremente de tropas y recursos de guerra que se habrían bloqueado en la protección de los numerosos civiles italianos aún
               presentes, y no solo en Etiopía, sino en todo el Cuerno de África, si no se hubieran evacuado. Muchas fueron las consideraciones que llevaron a los
               británicos a decidir obtener la cooperación del gobierno italiano en la repatriación de los civiles en mayor riesgo.

                    La oferta inglesa, aunque generosa para con el enemigo, (incluso si se hizo en interés del mismo proponente), fue sin duda un "regalo
               envenenado"
; de hecho, representó un problema serio adicional para un fascismo que ya estaba declinando en la imagen pública interna:
               cualquier comportamiento decidido por Italia siempre habría tenido consecuencias, ciertamente no positivas, sobre la opinión pública en el juicio de
               la política implementada por el Gobierno para en cuanto a las tierras de ultramar y los resultados, incluida la guerra, logrados allí.

                    Las preocupaciones a este respecto de las autoridades italianas eran más que legítimas y muy sinceras: estas consideraciones son fácilmente
               deducibles de un análisis detallado del informe sobre la organización de la repatriación, que se encuentra en los documentos del Ministerio de África
               italiano. - un informe probablemente extendido por Caselli, Jefe de la Misión ad hoc para la repatriación, a Attilio Teruzzi, quien en su calidad de
               Ministro de África italiana, lo presentó a Mussolini - cuando el autor afirma que:

               "Debemos considerar, entonces, las repercusiones de orden político y de prestigio que semejante éxodo de la masa colonizadora italiana tendría,
               podría aparecer, o presentarse, como una renuncia a la permanencia en aquella tierra conquistada con nuestra sangre y ya fecundada por nuestro
               trabajo "(10).


                    Incluso Marco Pomilio, en su largo artículo conjunto con los eventos, publicado en "Gli annali dell'Africa Italiana", que dedicó un amplio
               espacio a la historia , puso de relieve esa fuerte necesidad que sienten los políticos fascistas al decidir la actuación de la misión humanitaria para
               justificar su comportamiento, pensando constantemente en las posibles consecuencias políticas . Es interesante observar que la principal motivación
               declarada del gobierno británico, en base a la cual reclamaba al italiano el activar la repatriación del grupo más débil de los civiles, no fue en
               realidad considerada  aceptable, y por lo tanto continuamente refutada, en la crítica política fascista del tiempo, incluso tuvo que ser el propio Duce
               quien ordenó comenzar, continuar, y reanudar las negociaciones, después de los momentos de crisis, que todavía estaban allí durante las
               negociaciones; el informe de Teruzzi dice:

               "La nota estadounidense, que transmitió esta oferta, pintó de manera preocupante la situación en que se encontrarían nuestros compatriotas,
               expuestos a las represalias y al odio de los abisinios y sujeta a los delitos de las bandas de bandidos armados que vagaban por el país. Quizás esas
               predicciones dramáticas fueron exageradas con fines políticos, porque las noticias que de varias fuentes nos llegan indirectamente,  nos permiten
               decir que cuanto menos, no se han producido ".


                    Además, el informe en sí mismo parecía contradecir estas afirmaciones cuando, después de unas pocas líneas, se refirió a la "responsabilidad
               británica de entregar la Etiopía en manos de ese gobierno incivil que siempre hemos sostenido ser bárbaro e incapaz de proporcionar cualquier
               garantía para la vida de los italianos que vivían  en su territorio".   


                    Entonces, si por un lado se afirmó que las noticias proporcionadas por los ingleses eran exageradas y que la  situación en Etiopía no era tan
               grave como para recomendar una evacuación total y que las poblaciones  autóctonas no manifestaban esa gran hostilidad, hacia la población
               italiana a la que los ingleses se referían, por otro lado, el gobierno etíope fue calificado como incivilizado y bárbaro e incapaz de mantener el orden
               público, apoyando así , aunque de manera indirecta, las evaluaciones británicas sobre la inseguridad de las condiciones de la población civil italiana.


                    10) ASMAI, III, Archivio Segreto, cit. Copia de un informe sobre la "Repatriación de mujeres, niños y civiles inválidos del África Oriental
                    Italiana", sin fecha ni firma, con el membrete del Ministerio de África Italiana, p. 1-2.



                                                                                                                                                                                    Continua...
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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 13:06:21 pm

                       LA INTERVENCION DE LA DIPLOMACIA.-


                  "Las autoridades militares británicas en el este de África están profundamente preocupadas por la seguridad de muchos miles de civiles
                    italianos, hombres, mujeres y niños, tanto en la capital como en las zonas periféricas de Etiopía, donde hombres armados, desertores de los
                    batallones coloniales  italianos, y los grupos de bandidos están arrasando los campos, como bandas organizadas de ladrones, y amenazando las
                    vidas de los civiles antes mencionados".



                  Así comenzaba la larga nota verbal, muy interesante especialmente por el contenido político que emerge, que los Estados Unidos enviaron al
             Gobierno de Roma el 4 de mayo de 1941 como representantes de los intereses británicos en Italia (3).

                  Continuando atentamente con la lectura de la nota mencionada, está claro que Inglaterra no actuaba solo por motivos filantrópicos y
             humanitarios (como también había señalado acertadamente el Duque de Aosta en su carta de marzo de 1941 cuando se le informó de los primeros
             rumores sobre la voluntad inglesa de repatriar a civiles italianos, pero que ni siquiera intentaron ocultar su posición. De hecho, en Inglaterra se
             consideró urgente proceder con la evacuación de civiles italianos de toda la antigua África oriental, en parte porque temían que no tuvieran los
             recursos suficientes para protegerlos, porque, entre otras razones de oportunidad, que aconsejaba este programa, era consciente de que las
             operaciones militares contra las tropas italianas estaban en marcha y que, en ese momento, todavía se consideraban la tarea prioritaria de sus
             fuerzas de combate, al menos mientras que la resistencia armada italiana en Etiopía continuara (5). Por lo tanto, era necesario, "incluso por
             razones humanitarias, sacar a la población civil italiana del lugar de peligro".


                  El gobierno italiano había aceptado con relativa rapidez la propuesta británica, no sin algunos titubeos, difíciles decisiones políticas internas y,
             sobre todo, con muy poca confianza en la buena fe de los fines declarados por los británicos; a pesar del acuerdo de principio, las consultas para la
             organización práctica de la difícil misión se prolongaron, de modo que en agosto de 1941, después de numerosos intercambios de notas verbales y
             tantas reuniones entre diplomáticos italianos y estadounidenses, incluidos los respectivos representantes de las fuerzas navales, aún estaba lejos de
             poder predecir cuándo comenzar la repatriación regularmente. Por otro lado, Inglaterra estaba presionando para encontrar una solución rápida al
             problema, y también por otra razón fundamental relacionada con los eventos internos de la colonia italiana: de hecho, se estaba preparando para
             dar a las autoridades etíopes la responsabilidad directa del gobierno territorial y se temía que los indígenas de Addis Abeba, que habían mantenido
             hasta entonces un "comportamiento admirable", se dejaran llevar por episodios de venganza al recordar "los excesos cometidos por las tropas
             italianas en 1936". Por estas razones, en agosto de 1941, una enésima  nota verbal de los Estados Unidos sobre la organización de la misión,
             apuntó también a eliminar varios obstáculos al comienzo de la fase operativa , seguida de otra nota el 12 de septiembre de 1941  en la que ponía al
             corriente al  Gobierno italiano de que el gobierno británico estaba completando las operaciones militares en Etiopía y, por lo tanto, estaba en el
             proceso de devolver "la responsabilidad del Gobierno de Etiopía a sus gobernantes naturales en una fecha temprana"  y, por lo tanto, era deseable
             iniciar rápidamente los viajes de repatriación.


                  (3) Archivo histórico del Ministerio italiano de África (en adelante, ASMAI), III, Archivo secreto, 2ª guerra mundial, b. 14, nota verbal n.
                    2164, 4.5.1941, Embajada de los Estados Unidos en Roma ante el Ministerio de Relaciones Exteriores. La traducción que se muestra en el texto
                    aparece en las copias almacenadas en el mismo sobre; Está redactado de manera cuidada y precisa.
 
                    (5) La mencionada nota verbal n. 2164: "Las fuerzas disponibles por el Comandante Militar Británico en el lugar (que también incluye a los 1000
                    hombres armados de la policía italiana, para este fin mantenidos en servicio) podrían resultar insuficientes para proteger a la población civil
                    italiana, ya que las operaciones militares todavía están en marcha contra las tropas italianas y estas operaciones siguen siendo la primera tarea
                    de las fuerzas británicas, mientras una resistencia armada italiana continúe en Etiopía ".





                                                                                                                                                                      Continua.
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Guerra en el mar / Re:Los buques hospital de la R...
Último mensaje por josmar - 21 de diciembre de 2018, 12:40:58 pm
                           

                             Las Naves auxiliares.-  (Le Navi bianche)


                   EL COMIENZO DE LOS PROBLEMAS PARA LAS FUERZAS BRITANICAS.-

                   Con la rendición de Amedeo de Saboya, Duque de Aosta, el 19 de Mayo de 1941, y posteriormente , el 27 de Novbre del 41, la caida de la
              posición de Gondar, última resistencia del ejercito italiano, finaliza la existencia del Africa Oriental Italiana (AOI), que pasa a ser ocupada en su
              totalidad, por las fuerzas británicas y de sus aliados.

                   Tras el envio a campos de prisoneros repartidos por medio mundo, de todo el personal militar y militarizado, los mandos británicos se
              encontraron con un importante número de civiles (formado por mujeres, niños, ancianos e invalidos) principalmente colonos, esparcidos por un
              inmenso territorio, lo que dificultaba en gran manera todo tipo de atención y control.

                   En Etiopía, desde el inicio de las hostilidades, el Virrey Amedeo d'Aosta había ordenado agrupar a mujeres y niños en las principales ciudades,
              para protegerlos mejor y reducir el obstáculo que su presencia creaba para las operaciones militares. Al ocuparla, los británicos encontraron
              alrededor de 20,000 civiles desarmados, principalmente en Addis Abeba, pero también en Gimma, Galla y Sidama.

                   La situación de las mujeres y los niños que vivían en Eritrea y Somalia era menos alarmante desde el punto de vista de la seguridad y para
              muchos de ellos no fue necesario el internamiento en los campos, pero para ellos también existía el problema de la subsistencia, considerando que,
              también en este caso, eran familias cuyos hombres estaban prisioneros en Sudán, India, Kenia, Sudáfrica, Rhodesia del Sur, Tanganika.......
       
                   De hecho, Inglaterra consideró que era urgente proceder con la evacuación de civiles italianos de toda la antigua África Oriental Italiana, que
              había sido internada en diversas zonas después de la llegada de las tropas británicas. Esta repatriación, así como por razones humanitarias, era
              necesaria porque un internamiento prolongado de todos los civiles italianos, todavía presentes en esa parte de África, sería un grave problema tanto
              de logística como de seguridad, de hecho, era urgente liberar a las tropas y suministros que se habrían bloqueado en la protección y el
              mantenimiento de los numerosos civiles italianos todavía presentes y no solo en Etiopía, sino en todo el Cuerno de África,  si no hubieran sido
              evacuados, además de la necesidad por razones políticas de evitar que después de la restitución al Negus del territorio etíope, quedaran
              importantes comunidades italianas en Etiopía que podían influir o apoyar a los movimientos anti-británicos o anti-indígenas que se estaban
              organizando entre la población italiana y la población indígena.................




                                                                                                                                                                              Continua...
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Categoria General / Re:ARMAS ARGENTINAS EN EN EL E...
Último mensaje por mister xixon - 19 de diciembre de 2018, 21:53:52 pm
Un articulo muy interesante Titus #@5  #@5
saludos #@5  #@2
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